1. ¿Placer o conciencia?


    Fecha: 12/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: yoland30, Fuente: CuentoRelatos

    ... apretó levemente.
    
    Seguía besándome, bajó por mi cuello sin separar sus carnosos labios de él y apartándome el pelo, sus manos subieron rápidamente hasta el nudo de la blusa y lo desató, esta se deslizó hacia abajo dejando al descubierto mis pechos.
    
    Ella los miró, mi cara se sonrojó, a lo que añadió “no te de vergüenza son preciosos”, ese comentario me agradó.
    
    Me levantó las manos y sacó mi blusa, yo seguía sin saber que hacer, (tener experiencia si la tenía con hombres, pero con una chica era mi primera vez y parecía novata) y pensé, ¿por qué no? Te está gustando, ¿verdad? Pues disfruta el momento.
    
    Y eso hice, le desabroché el vestido y cayó al suelo, dejándola desnuda casi por completo, solo tenía un diminuto tanga de encajes negro.
    
    Desabrochó mi faldita y fue bajándola al mismo tiempo que besaba mis piernas, hasta poder sacarla por mis pies. Se quedó agachada, inclinó su cabeza para mirarme y lo hizo fijamente a los ojos, mientras su lengua se deslizaba entre mi tanga, se ayudó con una mano para separarlo e introdujo su lengua hasta llegar a mi clítoris, me apoyé en una silla y abrí mis piernas, el placer hacía que mis piernas temblaran, no hacía falta decirle nada, era mujer y sabia donde tocar para satisfacerme de la mejor manera. Era tal el placer que me hacía sentir, que no tardé mucho en correrme.
    
    Ella siguió lamiendo después de mi orgasmo, hice que ...
    ... parara, ahora quería probar yo, la tumbé en el sofá y como por arte de magia, todo el nerviosismo había pasado, ahora era yo quien quería hacerla disfrutar a ella.
    
    Le besé los labios y fui bajando hasta sus pechos, con la punta de la lengua acaricié sus pezones, los mordisqueé suavemente, seguí bajando entre besos y lametones, llegué a la ingle y me di cuenta que cuando le pasaba la lengua por ahí, su cuerpo se estremecía, no sabía si era porque tenía cosquillas o porque le gustaba, (evidentemente no era momento para preguntar).
    
    Con mis manos bajé su tanga hasta quitárselo, ella abrió sus piernas y con mis dedos abrí sus labios vaginales, estaba muy mojado, empecé a lamerle el clítoris y bajé hasta el culito, mojé uno de mis dedos y se lo introduje por el ano y al mismo tiempo le introduje otro dedito por la vagina, subí hacia el clítoris con mi lengua para darle más placer, ella gemía, apretó mi cabeza contra su clítoris, no quería que parara, así lo hice hasta que se corrió.
    
    Me miró y me dijo sorprendida, “eres fantástica. ¿Cómo has hecho para que me corriese tan rápido?”. Sonreí y le dije, “recuerda que yo también soy mujer y se lo que nos gusta”. Me besó, me llevó a su dormitorio y allí empezamos a jugar con nuestros cuerpos, hasta quedar exhaustas.
    
    Espero que os haya gustado, la verdad que fue una experiencia nueva, inolvidable y de las mejores que he tenido. 
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