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Como aprendí a manejar la ansiedad.
Fecha: 12/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... largo de aluminio, al que le pega una especie de colador, para recoger hojas. La cosa que casi apenas le terminé de bajar el pantalón, el chico se lo terminó de quitar, con los pies, y dejó caer todo lo que llevaba en sus manos, y sin decir nada se metió de inmediato en la piscina. En ese momento yo saqué de mi coño mi mano, y en cosa de segundos nos abrazamos, sentí sus labios sobre los míos, y como sus manos acariciaban todo mi cuerpo, y me despojaba de la pieza superior de mi traje de baño, dejando mis tetas por completo al aire. Fui sintiendo como aquel jovencito, sin pérdida de tiempo, comenzó a penetrarme con su miembro dentro del agua, lo cierto es que mi cabeza parecía que iba a estallar, ya que, aunque por breves segundos me seguía recriminando yo misma lo que estaba haciendo. Casi de inmediato dejé de pensar estupideces, y con sumo placer comencé a mover mis caderas, sintiendo como su juvenil y erecta verga entraba, y salía una y otra vez de mi caliente coño. En cierto momento, en que me sacó toda su verga, yo casi de inmediato di vuelta, separé mis piernas, y dejé nuevamente que penetrase mi coño, con sus fuertes manos continuó acariciando mis tetas, y agarrando mi coño, mientras que yo no paraba de menear mi culo, y de gemir placenteramente, cada vez que él me volvía a enterrar todo su duro y caliente miembro. Por un buen rato permanecimos así, dentro de la piscina, hasta que sentí, que él se venía, al mismo tiempo que yo disfrutaba de un placentero y super ...
... relajante orgasmo. Justo en el mismo instante que él me sacó su verga de mi coño, como que caí en cuenta de lo que había acabado de hacer, y aunque me sentía super relajada, y tranquila. Lo único que se me ocurrió decirle fue. “Por lo que tú más quiera, no se lo vayas a contar a nadie”. A lo que me respondió. “No se preocupe, que, aunque yo se lo contase a quien fuera, nadie me lo va a creer” Yo, de lo más tranquila recogí las piezas de mi biquini, salí del agua, y cubriéndome con una toalla, me dirigí a mi casa, mientras que me imagino que él se dedicó limpiar la piscina. Luego de esa ocasión, me sucedió algo similar, en la estación de gasolina, regresaba yo de una subasta de caridad, a la que fui a pesar de que mi marido, me estuvo diciendo y recordando durante todo el día, que no fuera hacer ningún gasto, lo que ya antes de llegar a la subasta, comencé a sentir un ataque de ansiedad similar al que sentí en la piscina. Pero por encontrarme en compañía de varias de mis amistades, procuré controlarme, lo más que pude, pero ya a eso de las once de la noche, a medida que fui conduciendo, volví a sentir ese raro escozor dentro de mi coño. Por lo que de inmediato, como pude me bajé los pantis, y a medida que iba conduciendo comencé acariciar mi coño, fue cuando en mi desespero, me acordé que en la estación de gasolina, por lo general después de que la cierran a eso de las diez de la noche, se queda un guardia privado, bastante joven. Así que apenas estacioné mi auto, aquel joven ...