1. Como aprendí a manejar la ansiedad.


    Fecha: 12/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Infidelidad Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... guardia se me acercó, con precaución, seguramente al ver que se trataba de una mujer, lo primero que me dijo fue, lo lamento señora, ya la estación está cerrada, mientras que yo sonriendo seductoramente, fui abriendo la puerta de mi auto, y sin vergüenza alguna separé mis piernas, mostrándole mi desnudo coño, le dije. “Yo no estoy aquí precisamente por gasolina.” Y como dice el dicho, a buen entendedor pocas palabras bastan, ya que de inmediato él se dirigió al poste de la luz, no sé cómo lo hizo, pero se apagó, quedando por completo toda el área a oscura. Yo me bajé de mi auto, y de inmediato aquel joven se me volvió acercar, preguntándome que era lo que yo deseaba, por lo que, viéndolo directamente a los ojos, estiré una de mis manos, le agarré entre las piernas, y le pregunté. ¿Tú que crees? Casi de inmediato mientras nos apoyábamos en mi auto, él comenzó a besuquearme por todas partes, al tiempo que sus manos las introdujo bajo mi falda, y de inmediato comenzó agarrar mi coño con fuerza. Quizás fue la manera tan salvaje en que me agarró, que me excitó tanto, ya que hasta le pedí que me mamara el coño, y para mi sorpresa y sin perder tiempo, se agachó frente a mí, me levantó la falda, y se dedicó a mamar todo mi coño, chupándome divinamente mi clítoris, y mordisqueando sabrosamente los labios de mi vagina. Yo coloque mis manos sobre su cabeza, y restregué su rostro contra ...
    ... mi vulva, hasta que mi calentura, y excitación era tal, que le dije a toda voz que me metiera toda su verga, cosa que hizo casi de inmediato. Mientras que yo me mantenía apoyada contra mi auto, él extrajo su miembro del pantalón, y sin pérdida de tiempo, me penetró bruscamente, así que mientras que yo gemía, y chillaba de placer, moviendo mis caderas, restregándolas contra su cuerpo, podía sentir como su caliente y juvenil verga entraba y salía una y otra vez de mi caliente coño. Creo que a medida que él me estuvo clavando, pasaron uno que otro vehículo frente a la estación de gasolina, pero al ver todo apagado continuaron su camino. Mientras que él y yo disfrutábamos de manera salvaje de un ardiente sexo, pero en esa ocasión una vez que mi amante se vino, fue él quien me puso a mamar su verga, lo que con mucho gusto y placer hice, hasta que se vino por completo dentro de mi boca, haciendo que me tragase gran parte de su leche. Tras lo cual, como si nada hubiera sucedido entre nosotros dos, yo me volví a montar en mi auto, y seguí en dirección a mi casa, diciéndome a mí misma, que me había comportado como una loca, pero feliz de haberlo hecho. Y así cuando me han dado esos ataques de ansiedad, la única manera que tengo de controlarlos es esa, aunque mi psicóloga me dice que eso es una excusa que yo misma he creado, para no sentirme mal, por serle infiel al pendejo de mi marido. 
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