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Tres días sometida por presidiarios (Cap V-B)
Fecha: 13/02/2026, Categorías: No Consentido Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... la respiración. Esos individuos, comenzaron a introducir la serpiente que ya directamente podía entrar por las entrañas de la chica. Ahora más, sentía una dolorosísima invasión dentro de sus entrañas, una sensación de estómago pleno… Esa extraña y terriblemente molesta sensación de dolerte fuertemente el estómago, porque sientes un atranque terrible. Eso le ocurría a la muchacha, que tenía ya treinta centímetros de serpiente, alojada en sus entrañas. -¡Joder, tío!… ¿Cuánta serpiente le cogerá a esta cerda? Vamos a continuar - Turbo la miraba, avergonzado y apenado, pero terriblemente excitado ante la imagen de ver ese blanco, bellísimo y respingón trasero, recibiendo a una auténtica serpiente, adentrarse por el culo. Olga, ante tanta cantidad de Animal dentro, gritaba y lloraba de dolor, pero tanto Guzmán, como el Chirla, no paraban de meterle centímetro a centímetro ese Animal, que se cimbreaba presa del pánico. Tres centímetros más… Varios gritos de dolor… Cuatro centímetros más… Un grito desgarrador que podría oírse a cientos de metros, pero el altar era distinto, eso era a prueba de gritos. Cinco centímetros más adentro… Olga dejó de gritar y comenzó a respirar fuertemente como hiperventilando. Y esos tipos continuaron introduciendo más y más centímetros de serpiente. Finalmente habían introducido setenta centímetros de serpiente, con su gruesa cabeza, dentro del interior de las tripas de la chica. Sabían que la piedra ...
... estaba impidiendo que pudiese entrar más cantidad de serpiente, de manera que el Turbo, cogió la bola y la dejó caer al suelo. Un estruendoso sonido, recorrió toda la sala del altar por el impacto de la bola de piedra sobre el gres de la sala. -Ya tiene la puta el estómago más libre, así que vamos a terminar la faena.- Le dieron la vuelta a la chica y su expresión de pánico y horror era verdaderamente terrible. La pusieron boca arriba, con las piernas abiertas y dos cuartas de serpiente fuera, como si tuviese una cola. El turbo, completamente avergonzado, pero terriblemente excitado, comenzó a masturbarse mientras la muchacha lo miraba sorprendida. Guzmán y el Chirla, lo miraban y se reían, sabían que ese hombre no podía evitarlo. Estaba enfermo, por eso era un depredador sexual y era algo que no podía evitar. El Chirla continuó introduciendo centímetro a centímetro ese Animal, que ya se veía claramente sobre el vientre de la chica, como se movía, y Olga, que por un acto reflejo, comenzó a mover el culo de un lado a otro, para intentar que no entrase nada más, recibió un fuerte manotazo en su vientre, que hizo que el animal, se moviese aún más rápido y violentamente. Otro centímetro… Otro centímetro… Otro centímetro… Hasta que finalmente quedaron 5 cm de cola, que el Chirla no quiso introducir, Olga, apunto de desfallecer, miró hacia su estómago, que estaba hinchadísimo. Y sobre ese vientre, se veía como algo se movía, se cimbreaba, se agitaba ...