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Rebecca negocia el alquiler (parte I)
Fecha: 13/02/2026, Categorías: Hetero Autor: jnrel, Fuente: CuentoRelatos
... gemidos. Generalmente, el alemán comenzaba a sacudirse bastante y emitir fuertes sonidos cuando estaba por eyacular, Rebecca se quitaba el velludo y oloroso miembro germánico de la boca, para terminar haciéndole una paja con sus pechos debajo y recibir el semen del septuagenario en la inmensidad de sus senos. Alguna que otra vez, el alemán no era tan intenso o Rebecca no estaba atenta, y terminaba con su boca cargada del espeso semen de Hans, lo que le generaba un profundo malestar y asco. La rutina tenía siempre el mismo final. Rebecca le daba su mejor sonrisa, el alemán la miraba completamente exhausto y le decía: – Te ganaste otra semana preciosa, nos vemos el lunes. Ella se iba al baño con el sentimiento del deber semanal cumplido y feliz por haberse ahorrado otros cientos de euros. Hans lentamente se incorporaba, subía sus pantalones, acomodaba su panza y finalmente se retiraba, no sin antes hacer un fondo blanco con la cerveza. Pero aquel lunes caluroso de verano, todo parecía distinto. Por alguna razón, Rebecca se despertó antes de sentir la puerta o el despertador. Algo bastante extraño, ya que venía de una noche de sábado muy intensa, que la había llevado a estar todo el domingo con una resaca infernal. A los 30, el cuerpo ya no respondía como a los 20, pero Rebecca solía olvidarlo al momento de tomar o participar de alguna que otra propuesta sexual. Como todavía faltaban 30 minutos para las 8, optó por cambiar la rutina. Pensó que tal vez, si le ...
... daba algo más al viejo verde de Hans, podía ganarse dos semanas o por qué no un mes de alquiler. Que tan distinto podía ser dejarse penetrar por ese miembro estándar y de tiro corto, si ya se lo estaba llevando a la boca todos los lunes. Rebecca se levantó y se dirigió al baño. Lavó sus dientes y se metió en la ducha. Su plan era arreglarse bastante, maquillarse y esperarlo con lencería, para buscar un acuerdo más beneficioso para ambas partes. Pero esta vez algo cambió, por alguna razón la invadía una profunda excitación por el nuevo reto. Esta excitación rápidamente se tornó sexual, y los dedos de Rebecca fueron casi que solos hacia su entrepierna. No pudo evitar pensar miles de situaciones que podían darse al momento de sorprender a Hans con su nueva propuesta. Su mente divagaba en fantasías mientras el agua de la ducha caía sobre su cuerpo y sus dedos se deslizaban suavemente por los largos labios de su vagina. Pero lo que parecía el comienzo de un momento placentero, fue bruscamente interrumpido: sonó la puerta. El puntual alemán estaba llegando 15 minutos antes y Rebecca estaba desconcertada. Decidió intentar recibirlo desnuda con una toalla tapándola, no iba a ser menos estimulante para ese viejo morboso. Rápidamente, se quitó la gorra de baño y devolvió su negra cabellera a su tradicional "cola de caballo" que disimulaba los estragos que había sufrido su pelo el fin de semana. Se secó lo más rápido que pudo, mientras el insistente viejo golpeaba la puerta y tocaba ...