1. Masaje tántrico (4): parte 2)


    Fecha: 13/02/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... nuestras salivas se mezclaban dentro de nuestras bocas. Seguimos en esa posición un rato hasta que me cansé y la recosté boca arriba en la cama. Levante sus piernas y las puse en mis hombros. Se la comencé a meter muy fuerte, ella gritaba y gemía. Sentía su concha muy mojada. Seguía con los movimientos y abrí sus piernas, estirándolas hacia los lados. Veía cómo iba entrando mi pene en su concha. Nuestros gemidos se confundían con los de los actores en la película porno que aun seguía en la tele.
    
    – Ven – le dije mientras se la sacaba de la concha- quiero hacértelo acá en este espejo.
    
    La llevé al mesón del lavadero, la puse frente al espejo, dándome la espalda y le levanté una pierna apoyándola en el mesón. Por el espejo podía ver su concha abierta. Desde atrás se la metí de golpe mientras con la mano masajeaba rápidamente su clítoris. Seguí metiéndosela rápidamente, en su cara miraba la excitación y el deseo. El mismo que sentía en su vagina que ya chorreaba de jugos. Con una mano la rodeaba apretaba una teta, mientras con la otra seguía frotando su clítoris. Sentía como chorreaban sus jugos mojando el piso. Mi pinga estaba empapada con sus jugos.
    
    – ¿Te gusta cómo te clavo mi amor? – pregunté mirándola en el reflejo del espejo – dime que te gusta.
    
    – Sí, me encanta papi – respondió – eres un machote, me gusta cómo me clavas. Sigue por favor, no pares.
    
    Seguí clavándola cada vez más fuerte y más rápido. Hasta que algo que vi en el reflejo llamo mi atención. En la ...
    ... pantalla se veía una pose diferente, nunca la había visto. Se dio cuenta que me distraje.
    
    – ¿Qué paso? – pregunto – ¿todo bien?
    
    – Perdón, me distrajo la pose en la película. Lo siento – me disculpé.
    
    – ¿Cual? – nos separamos y fuimos a la pantalla.
    
    En la película se veía al hombre acostado boca arriba al borde de la cama, levantaba sus piernas dejando su culo al aire. La mujer se paraba detrás de él, se metía el pene en la vagina y hacía los movimientos. Parecía la pose de piernas al hombro, pero con los puestos invertidos.
    
    – Uy si, esa la vi una vez – me sorprendió diciendo – se llama la amazona creo. ¿La probamos?
    
    – Ok, probemos – dije excitado.
    
    Me recosté en el borde de la cama, levanté mis piernas lo más que pude y ella se paró detrás mío. acomodo mi pinga en su vagina y se la metió con facilidad. Comenzó los movimientos rápidamente. Ahora ella estaba en control, ella me estaba tirando a mí. Me sentí un poco dominado, pero no me importo al ver la cara excitada de Brenda y lo bien que se sentía. Seguimos así un buen rato, ella gemía y ahora me decía obscenidades ella a mí.
    
    – ¿Te gusta cómo te tiro puto? – me pregunto.
    
    – Sigue así por favor, me encanta que te pongas zorra. – respondí.
    
    Seguimos unos pocos minutos más así, pero creo que se cansó. Se sacó mi pinga de la concha y se recostó en el piso. Levanto las piernas y se quedó apoyada en su nuca, con todo su cuerpo levantado. Definitivamente era una profesional. Fui rápido, me pare a su lado y ...