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Mi amigo disfruta de mi esposa (3)
Fecha: 15/02/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... parada. −Jajaja, estás loco Humberto. Son ideas tuyas, estás exagerando corazón. Soy una mujer común y corriente, yo los noto a todos alegres y divertidos â��acotó Elena. Terminó la canción y todos aplaudimos. Elena con el propósito de ponernos más cachondos respondió los aplausos con una inclinación de cuerpo más pronunciada y dando vuelta alrededor del centro de la sala, donde pudimos apreciar todas sus tetas que colgaban de maravilla y su gran culo que estaba pidiendo guerra. â��Ay chicos, me olvidé que tengo que servirles el ají de gallina, deben estar hambrientos −se acordó Elena. â�� ¡Nooo Elena, ya lo sirves en otro momento! −todos respondimos al unísono. Escuché que en voz baja que Lucho le decía a Miguel:“si supiera que estamos hambrientos por ella” y ambos se rieron. â��Sí Elenita, no te preocupes con el cebiche que nos hemos comido y el trago en verdad no tenemos hambre −aclaró Lucho. â��Bueno, si es así no hay ningún problema chicos −respondió mi esposa. Continuamos con los tragos, contando bromas picantes, mis amigos coqueteando con mi esposa y ella insinuándoles mostrándoles un poco más las piernas que en forma disimulada levantaba la falda. Ya todos estábamos completamente ebrios y más mi esposa, que se reía por cualquier tontería que se decía. Cada uno de ellos le sacaba a bailar alguna que otra balada y que como no queriendo la cosa le tocaban las nalgas por encima de la falda. Yo estaba que marcaba a mil, producto de la ...
... excitación, no dejaba que faltara trago, ya que eso motivaba que mis amigos se aprovecharan más de mi esposa y ella se dejara tocar. Cuando terminaba alguna pieza musical Elena se sentaba al lado de cualquiera de ellos. Vi que en alguna ocasión se sentó al lado de Miguel y él a través del polo le tocaba uno de los pezones. −Ay Miguelito compórtate, que van a decir los demás chicos â��reclamaba Elena. Por el otro lado Lucho le acariciaba una pierna. â��Mi amor, estás riquísima, estoy muy arrecho Elenita, ya no aguanto más −le decía Miguel a mi mujer cuando bailaba. En eso Miguel mira a Lucho y con los ojos le hace una señal para que se acerque a bailar al mismo tiempo. −Pero ahora que vayas a tu casa te coges a Rocío, y estoy seguro que no solamente te la vas a coger, sino que harás que te chupe la verga, jajaja… â��Sí pues, pero tú cachas más rico y chupas la verga como las diosas mi amor −respondió Miguel. â��Yo también quiero bailar −dijo Lucho levantándose y colocándose a espaldas de Elena. Por lo tanto, mi esposa tenía por delante a Miguel y por detrás a Lucho, ambos abrazándola− Elenita, estás provocativa, me tienes con el garrote a punto de reventar le dijo al oído. â��Jajaja Luchito, no exageres, ten cuidado corazón que allí está mi esposo â��replicó Elena. â��Javier no va a decir nada mi amor, al contrario, veo que está arrecho de ver a su mujer bailando apretujada con dos hombres â��le dijo Miguel. En eso éste comenzó a besarle el cuello a Elena en forma ...