1. El mejor culo que rompí hasta ahora


    Fecha: 15/02/2026, Categorías: Anal Autor: AREIK, Fuente: CuentoRelatos

    En el pequeño balcón enrejado de mi piso sería la primera vez que follaría el culo de Tianci. Notarán que fue una situación altamente tierna y romántica tanto para mi como seguramente para ella también. (Tal vez la ternura no acompañe habitualmente a estos relatos) pero así fue verdaderamente.
    
    Tianci había protegido y resguardado su ano como un especial e invicto trofeo. Habiéndose jurado que jamás se lo entregaría a nadie. Pero ella tenía la especial debilidad conmigo de querer darme todo lo que yo deseara. Mis deseos, aunque a veces con alguna restricción, se convertían para ella en una necesidad de entrega. No obstante hasta ese día, mis tres o cuatro intentos no habían dado resultado.
    
    No recuerdo absolutamente nada de cómo se desarrollaron las cosas previo a esta situación ni siquiera recuerdo que ropas teníamos puestas. Solo recuerdo que nos encontrábamos allí en mi piso desde hacía poco rato y que ella tenía puesto como casi siempre, algo que dejaba bastante al descubierto sus llamativas tetas.
    
    El día había estado bastante cálido y la noche tenía la temperatura ideal para estar al exterior. Me asomé al balcón recostándome sobre la barandilla de hierros en reja. Tianci se acercó a mí. Le dije que estaba disfrutando del cielo o de la noche y me abrazó por la espalda. Sentí al instante la especial y alta temperatura de su cuerpo. Estiré uno de mis brazos hacia atrás abrazándole su cintura. Ella se presionó más contra mi cuerpo y acaricié suave sus glúteos. Dijo ...
    ... que era una noche romántica, pero que comenzaba a refrescar.
    
    Me pasé por detrás de ella ofreciéndole brindarle calor abrazándola y ella se acurrucó contra mí, tratando de copiar mi cuerpo con el suyo. Mi bulto comenzó a crecer, notándose su agrado ya que volvió a tratar de acomodarse mejor a mí figura presionando su cola contra mí.
    
    Supuse que estaría en su día y hora mas fértil ya que un rato antes y casi sin haberme acercado a ella mas que con algún dialogo sexy o romántico me sorprendí que a unos pocos metros de distancia se podía observar la dureza y la turgencia de sus tetas. En esa posición desde detrás de ella, liberé de su ropa y su sostén sus duras y grandes tetas. Las que fui acariciando con firmeza y mucha ternura estimulando sus erguidos y tiesos pezones con mis dedos, acariciándolos, pellizcándolos y jalando de ellos suavemente. ¡Estaban verdaderamente muy duras y muy calientes! Ella comenzó a gemir muy muy suave pronunciando repetidamente y en voz baja la abreviatura de mi nombre.
    
    Sentí que ese día y esa situación era la ideal para cumplir con una de las fantasías que yo tenía con ella, entrarle en su muy protegido agujerito y nada menos que ante la posible mirada de algún vecino. Lo cual excitó verdaderamente mi cerebro. Su ano era el más pequeño y apretado que follaría al día de hoy. Y también la primera vez que follaría un culo con cariño, ternura y devoción.
    
    Continué corriendo y haciendo a un lado su ropa hasta dejar sus nalgas y coño a descubierto, ...
«123»