1. El mejor culo que rompí hasta ahora


    Fecha: 15/02/2026, Categorías: Anal Autor: AREIK, Fuente: CuentoRelatos

    ... llevé una de mis manos por entre sus piernas y lentamente fui acariciando sus nalgas y la raja de su culo hasta llegar a su ya mojado coño. Introduciendo mis dedos en el para ayudar a aumentar su lubricación y ayudarme a estimular suavemente su clítoris que ya mostraba todos los signos de escaparse de su refugio.
    
    Lentamente fui trasladando los jugos de su coño hacia su estrechísimo ano donde fui repetidamente introduciendo y sacando lentamente mi dedo pulgar dilatándolo poco a poco para acostumbrarlo a algo más grande, sin quitar mis otros dos dedos de su coño y un cuarto que continuaba estimulando su clítoris. Mientras, continuaba besando su boca y se entremezclaban nuestras lenguas.
    
    Baje mi otra mano. Me agaché y separando lentamente sus glúteos acerque mi lengua a la zona caliente, quite mi dedo pasándolo a su vagina y a acariciar más su clítoris con los otros dedos. Mientras fui introduciendo repetidamente mi lengua y más saliva para seguir ablandando su ano.
    
    Volví a pararme y llenando lo mas posible su agujero y mi polla de saliva, fui metiéndola de apoco y suave. Al terminar de pasar la cabeza de mi polla su esfínter se cerró bruscamente realizando una fuerte presión por detrás del glande… Tianci cerró sus ojos, echando hacia atrás su cabeza con un gemido álgido y su cuerpo tembló de placer.
    
    Le dije lo feliz que me sentía poder estar metiéndosela en el culo y respondió girando medianamente su cuerpo para abrazarme y besarme con toda pasión. De a ...
    ... milímetros fue entrando un poco más y un poco más hasta llegar al anillo de mi polla. Esta parte mas ancha de mi polla ya le producía un fuerte dolor por lo no insistí en metérsela hasta el fondo y solo continué entrándole y sacándole unos cinco minutos solo la mitad. Mientras, jugamos con nuestras lenguas y una de mis manos continuaba extrayendo más placer de su erecto clítoris y mi otra mano haciendo lo propio en sus tetas y pezones.
    
    Le susurré al oído hacía unos había oído unos leves movimientos en la ventana del piso inferior por lo que creía que la vecina nos estaba observando. Creo que en principio no le gustó mucho, pero me pregunto si a mi me agradaba que me espiasen y al escuchar mi simple “SI”, emitió un largo gemido pronunciando mi nombre y su cuerpo volvió a estremecerse. Me permitió continuar con mi fantasía de follar su culo ante la posible vista de todo un barrio y dos tres minutos más y con su habitual y fina sutileza pidió seguir dentro del apartamento dado que había empezado a refrescar.
    
    Allí dentro en los escasos segundos que tardó en sacarse la ropa que yo había dejado a medio quitar, unté mi polla con bastante vaselina liquida la llevé a arrodillarse en el piso haciendo que apoyara a medias su gran trasero sobre sus tobillos y manteniendo el torso erguido.
    
    Me acomodé detrás de ella en la misma posición y separando sus maravillosos glúteos entré de nuevo y lentamente en su apretadísimo ano. Internamente sentía deseos de clavarla con violencia y sentir su ...