1. Inseminación natural


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: johnsmith2347, Fuente: CuentoRelatos

    ... esa silla, completamente abierta y dispuesta a que Roberto entrará en ella y pudiera tener descendencia. Roberto examinaba su vulva de cerca como intentado decidir si podía tocarla o debía pasar directamente a la acción.
    
    – Te gusta? – Le pregunto Liz sonriendo
    
    – Si, mucho – Respondió Roberto en voz baja, como queriendo evitar que yo lo escuchara
    
    Roberto estaba consciente de que yo estaba viendo todo, pero Liz no, por lo que lo que no dudo en pedirle ciertas cosas un poco cuestionables para mi gusto.
    
    – Si no te molesta, me gustaría primero lubricar un poquito – Dijo Lizette
    
    Roberto entendió la indirecta y a pesar de que yo estaba viendo, se acerco lentamente a su intimidad. Cuando el sintió que había un poco más de confianza, empezó a besar y a lamer toda la vulva de Lizette, de arriba a abajo una y otra vez deteniéndose por momentos en su clítoris.
    
    – Justo ahí Roberto, justo ahí! – Exclamó Lizette con sus mejillas subidas de tono
    
    Mientras Lizette disfrutaba del momento, a mi me invadieron muchos sentimientos, pero el principal por mucho fue el de celos, como nunca los había sentido. El semblante de Liz cambió por completo a uno que nunca había visto. A pesar de intentar estar tranquila, no pudo evitar disimular su excitación.
    
    Liz volteo en dirección al espejo, pues seguramente quería verse desde esa perspectiva. Desde la mía, sentía como si me mirara a los ojos por medio del vidrio como diciéndome mira lo que me está haciendo Roberto. Era una ...
    ... sensación extraña, pero sabía que no me podía ver.
    
    Lo que que yo si podía ver eran sus pezones erectos a través de la delgada tela de su lencería. Los jadeos de Liz fueron cambiando, y sus primeros gemiditos eran ya muy evidentes. Lo sabía porque había dejado la puerta del closet un poco entreabierta, lo suficiente como para escuchar claramente lo que sucedía entre ellos.
    
    Roberto miraba la vulva de Lizette asegurándose que estuviera bien lubricada como ella quería, por lo que se tomó su tiempo recorriéndola toda con su lengua y conociendo sus sabores más íntimos.
    
    Al ver que Lizette ya se había abierto como una flor, Roberto se acercó con su pene erecto y se introdujo en ella con relativa facilidad. Lizette cambio su semblante y empezó a gemir. Finalmente, la inseminación estaba en marcha. Roberto empezó a moverse más rápido y Liz gemía con mayor intensidad mientras se agarraba del tubo superior de la silla.
    
    Los gemidos de Lizette eran cada vez más prolongados, y agudos hasta que se volvieron casi incontrolables. Lizette no podía disimular lo mucho que le estaba gustando y supe que su orgasmo era ya inminente. Roberto también lo noto y se salió de ella para dejar que terminara de venirse. Lizette se estremeció mientras aún estaba agarrada del tubo y su excitación empezó a salir en forma de fluidos sin que ella pudiera contenerse. Lizette poco a poco recupero el aliento, sonrió y miró a Roberto, cómo sorprendida del placer que fue capaz de provocarle.
    
    – Disculpa Roberto, ...