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Secretos de una menor: Capitulo 1 El Despertar.
Fecha: 20/02/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Autor: Dafnw, Fuente: SexoSinTabues30
Dafne, con su vestido de verano suave y sus movimientos gráciles, se movía por la casa como un hada, dejando una estela de inocencia y curiosidad a su paso. Era una tarde de domingo, y los amigos de su padre, a quienes ella cariñosamente llamaba «tíos», estaban de visita. Se reunían en la sala de estar, riendo y charlando mientras Dafne, con su sonrisa tímida, se acercaba a ellos. «Hola, tíos,» dijo suavemente, su voz apenas un susurro. Los dos hombres de mediana edad le sonrieron con afecto y le hicieron un gesto para que se acercara. «Ven, siéntate con nosotros, Dafne,» dijo uno de ellos, palmeando su muslo en un gesto invitador. Dafne, sin dudarlo, se sentó en su regazo, su pequeño cuerpo encajando perfectamente en su entrepierna. Podía sentir el calor del cuerpo de su tío a través de la tela delgada de su vestido, y por un momento, se quedó quieta, disfrutando de la sensación de seguridad y comodidad. Pero entonces, notó algo nuevo, algo que nunca había sentido antes. Una prominencia creciente presionaba contra su muslo, y aunque no sabía qué era, le gustaba la sensación de algo duro y caliente contra su cuerpo. Se movió ligeramente, ajustando su posición para sentirse mejor, y el hombre contuvo un gemido. El tío, tratando de disimular, pasó su mano por la espalda de Dafne y tocó su brazo de forma casual, pero Dafne pudo sentir la tensión en sus músculos, la lucha interna que estaba librando. «¿Estás cómoda, Dafne?» preguntó, su voz ronca y ligeramente ...
... tensa. «Sí, tío,» respondió ella, su tono inocente. «Me gusta sentarme aquí contigo.» El hombre sonrió, pero Dafne podía ver el esfuerzo que le costaba mantener el control. Decidió explorar un poco más, moviéndose ligeramente de nuevo, esta vez con un propósito más claro. Sentía una mezcla de nerviosismo y curiosidad, sabiendo que algo en su interior se sentía raro pero le gustaba esa sensación. El tío, tratando de disimular, comenzó a acariciar su pelo y colocó una mano en su pequeña cadera de manera casual, pero Dafne podía sentir la tensión en sus músculos, la lucha interna que estaba librando. «Eres una niña muy especial, Dafne,» murmuró, su aliento caliente en su oído. «Muy especial.» Dafne, emocionada, sintió una oleada de satisfacción. En ese momento, se dio cuenta de que tenía algún tipo de poder sobre este hombre, un poder que era nuevo y emocionante. Y mientras se sentaba allí, en el regazo del «tío», sintió una chispa de curiosidad y asombro, sabiendo que algo nuevo le sucedía y quería saber que era Dafne quería explorar más. Se puso de pie y, con una sonrisa natural, se dirigió al siguiente «tío» con una sonrisa amable y ojos que la miraban con una mezcla de afecto y algo más. «Tío,» dijo, su voz suave pero firme. «¿Puedo sentarme contigo?» El hombre, claramente sorprendido pero complacido, asintió y palmeó su muslo mientras la otra mano la tomaba de su tierno y delgado bracito, «Por supuesto, Dafne. Ven aquí.» Dafne se sentó en su entrepierna y de ...