1. Secretos de una menor: Capitulo 1 El Despertar.


    Fecha: 20/02/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Incesto Autor: Dafnw, Fuente: SexoSinTabues30

    ... hombres a su merced, aunque no sabía cómo llamarlo.
    
    De repente, Dafne tocó su cara y notó que estaba caliente. «¡Hay! tengo un poco de calor,» dijo, su tono inocente. «Voy a tomar un poquito de agua.» Se levantó, arregló su vestido y se dirigió a la cocina. Allí, mientras tomaba agua, vio que su madre estaba preparando los tragos. «Mamá, ¿esto es para los tíos?» preguntó, señalando los tragos.
    
    .Su madre, sin sospechar nada, asintió y le entregó los tragos. «Claro, Dafne. Sé una buena niña y llévaselos a los tíos.»
    
    Dafne regresó a la sala de estar y, con una sonrisa natural, les entregó los tragos. Mientras ellos tomaban sus bebidas, Dafne notó que sus bultos aún estaban presentes, y no pudo evitar sentir una mezcla de nerviosismo y curiosidad.
    
    «Tíos,» dijo, su voz suave pero firme, «¿qué tienen ahí delante, que puedo sentir cuando me siento con ustedes?»
    
    El primer «tío» sonrió y la acercó a él, acariciando su cabello suavemente. «Claro, Dafne. Eso que sientes es algo natural que les pasa a los hombres cuando están cerca de una niña tan linda como tú. Es una reacción de nuestro cuerpo que no podemos controlar.»
    
    El segundo «tío» asintió, sus ojos fijos en ella. «Sí, Dafne. Eres muy especial y hermosa, y a veces nuestro cuerpo reacciona de maneras que no entendemos. Pero no te preocupes, es completamente normal. De hecho, el calor que sientes también es normal. Es una señal de que tienes un poder especial sobre nosotros.»
    
    Dafne escuchó atentamente, sus ...
    ... ojos brillando con una mezcla de curiosidad y comprensión. «Entonces, ¿eso significa que yo tengo el poder de hacer que les pase eso?» preguntó, su tono inocente.
    
    Ambos «tíos» sonrieron, asintiendo. «Sí, Dafne. Tienes un poder especial de hacer felices a los hombres, y eso es algo muy valioso. Sobre todo cuando nos dejas tocarte, abrazarte, besarte. Mientras más lo hagas, más poder tendrás sobre nosotros,» respondió el primer «tío», su voz ronca por el deseo.
    
    Dafne sonrió, sintiendo una oleada de satisfacción y poder. «Gracias, tíos, por explicarme,» dijo suavemente, su voz inocente. «¿Puedo tocarlo?» preguntó, ganando más la curiosidad que su timidez.
    
    Los «tíos» se miraron entre sí, sonriendo con complicidad. «Claro, Dafne. Puedes tocarlo si quieres,» respondió el segundo «tío», su voz tensa por la anticipación.
    
    Dafne, con movimientos lentos y deliberados, se acercó al primer «tío» y, con su pequeña mano, tocó su bulto a través del pantalón. Pudo sentir el calor y la dureza, y una sonrisa de satisfacción se dibujó en su rostro, estirando la mano sobre el otro bulto. «Es raro,» murmuró, sus dedos explorando ligeramente. «Es blando y duro a la vez. Son calientes. Se sienten bien. Es como si estuvieran vivos. ¿Es parte de su cuerpo?»
    
    El primer «tío» sonrió, su voz llena de lujuria. «Exactamente, Dafne. A lo mejor en el colegio todavía no te lo han enseñado, pero los hombres tenemos pene y las mujeres tienen vagina. Esto que estás tocando es el pene. Y cuando está ...