1. Mi cuñada y yo


    Fecha: 23/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos

    El mes de enero seguía su curso, y mis hijos y yo también, un día mi hijo, mayor me dijo:
    
    -Mama, llevamos un tiempo hablando de convertir a la tía y al primo en incestuosos, pero no hemos hecho nada, creo que un primer paso podría ser que tú te lo hicieras con tu cuñada.
    
    Caramba con mi hijo, me había inducido al lesbianismo y ahora lo aprovechaba para llevar a su tía, con la que llevaba desde el verano anterior follando, al incesto con su hijo, mi sobrino, con el que yo follaba de vez en cuando. La verdad era que la idea no me pareció mal.
    
    La oportunidad vino cuando mi cuñada me comentó que había comprado un programa de ordenador con ejercicios para mantenerse en forma, le dije que me encantaría hacerlo con ella, a ella la idea le pareció bien y quedamos en su casa, una mañana cuando estuviéramos las dos solas para, en palabras de mi uñada, nadie nos viera hacer el ridículo.
    
    De esa manera una mañana, yo comienzo a trabajar al medio día, me dirigí a casa de mi cuñada, habíamos acordado ponerlos las dos un pantalón deportivo muy apretado, y una especie de sujetador deportivo, cuando llevé mi cuñada me invitó a pasar, y después me llevó a su cuarto para cambiarme, me vestí y nos fuimos al salón, mi cuñada había retirado todos los muebles, para que tuviéramos un espacio más amplio, y comenzamos la tabla de ejercicios.
    
    Aprovechando que en estos ejercicios había un cierto contacto aproveche para acariciar el brazo de mi cuñada, que reaccionó sorprendida, pero no ...
    ... molesta, seguimos con los ejercicios, en otro de ellos en que ella adoptaba una postura de caballito, yo restregué, de una manera de manera más descarada, mi coño contra su culo, reaccionando como si fuera broma ella me pregunto:
    
    -¿Oye cuñada me quieres violar?
    
    Las dos nos reímos como si fuera una broma, pero yo tuve por seguro que para ella no lo era, y continuamos con los ejercicios, pero por supuesto n estaba dispuesta a dejar que la cosa se quedara ahí, en otro de los ejercicios aproveche para acariciarla el coño por encima de su pantalón que era muy ajustado y marcaba todo su cuerpo. Otra vez su reacción me reafirmó que ella estaba dispuesta para algo más.
    
    Y cuando en otro de los ejercicios nuestros cuerpos quedaron uno frete al otro, sentadas en el suelo, con sus piernas encima de las mías, puse mis manos sobre su culo y se lo comencé a acariciar sin ningún disimulo, viendo que ella no protestaba, ni demostraba signos de desagrado, decidí no esperar más y con mis manos la bajé el sujetador dejando al descubierto un par de tetas impresionantes, no me extraña que tanto mi hermano, su marido, ni mi hijo el mayor se sintieran muy atraídos por ella. En ese momento acerqué mi cabeza hasta ellas y metiendo uno de sus pezones en mi boca me puse a chupárselo, ella de una forma muy festiva dijo:
    
    -¿Pero cuñadita, que haces sobrándole el culo y chupándole las tetas a la mujer de tu hermano?
    
    Me dieron ganas de decirle que sabía lo que ella hacia con mi hijo, pero no me ...
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