-
Mi cuñada y yo
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Lesbianas Autor: klarisa, Fuente: CuentoRelatos
... pareció el momento, así que sin considerar sus palabras seguí con mi actividad amatoria, mientras ella con sus gemidos me demostraba todo lo que estaba gozando, y así estuve un rato haciendo de macho activo, mientras ella se dejaba hacer hasta que me dijo: -Oye cuñis yo estoy aquí con mis tetas al aire y tu completamente vestida, creo que deberíamos ponernos en igualdad de condiciones. Entendí a que se refería y me puse de pie, ella se puso de rodillas y mientras yo me quitaba la prenda de arriba ella llevó sus manos a mi cintura, cuando dejé mis tetas al aire mi cuñada dijo: -Menudo par de tetas tienes, cuñada, ¿Sabes que a veces pienso que mi hijo te las mira mucho?, creo que si no fueras su tía se haría pajas pensando en ti. No me pareció el momento adecuado para decirle que su hijo y yo llevábamos varios meses follando, en ese momento la pedí que se tumbara, ella lo hizo y yo me pude de rodillas a su lado, en ese momento introduje una de mis manos por debajo de sus pantalones, y la llevé hasta su coño, y se lo acaricié, mientras la pregunté: -Dime una cosa cuñadita ¿Mi hermano te acaricia mucho el coño? Me contestó que desde hacía un tiempo sus relaciones eran esporádicas, que solo lo hacían de vez en cuando y cuando le interrogué sobre si tenía posibles amantes me respondió que lo hacía de vez en cuando con un chico joven, la muy zorra me estaba ocultando que se chico era mi hijo mayor. En ese momento yo le dije que me apetecía quitarla el ...
... pantalón, que sentía curiosidad por verla desnuda, ella con una sonrisa me autorizó, se tumbó en el suelo con las piernas hacia arriba, yo me levanté y me puse de pie y con mis manos tirando de cada una de las partes de sus pantalones se los fui sacando por a poco hasta dejarla completamente desnuda, las dos habíamos acordado el día anterior que, para estar más cómodas no íbamos a llevar bragas. Ante mi quedó una visión divina de su coño, pero no tuve tiempo de deleitarme, ella se había puesto de rodillas ante mí y me dijo: -Ahora te toca a ti. Y de un golpe me bajo los pantalones, de esta manera nos encontramos las dos desnudas, yo estaba excitadísima, así que me arrodille cerca de mi cuñada y nuestras bocas se encontraron y nos dimos un beso muy caliente, en esos momentos oímos como en el ordenador hablaban de un ejercicio que consistía en ponerse en el suelo con una pierna levantada; las dos lo hicimos, de esta manera nuestras piernas y una parte de nuestros culos entraron en contacto, mientras nuestros coños se encontraban a escasos centímetros el uno del otro. De forma intuitiva bajamos la pierna levantada y tanto esta como la otra se entrelazaron y ahora si nuestros coños se rozaron y comenzaron a experimentar un placer grandísimo, mi cuñada, soltó la típica cuñadez, de las pocas que decía: -Oye cuñada, no pienses que yo lesbiana. Pero el tono de su voz me demostraba que estaba gozando con una mujer, o sea yo seguimos frotándonos los coños, era algo ...