-
Cogí en la casa del jefe de mi esposo
Fecha: 23/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AlonsoLima, Fuente: CuentoRelatos
Cuando mi esposo me dijo, el martes por la noche, que su jefe (Mateo) nos había invitado a almorzar el sábado a su casa, se me escarapelo el cuerpo. Había cogido varias veces con él durante los últimos meses y me había comentado su fantasía de cogerme en su casa. No le había dado mucha importancia, pero cuando mi esposo me contó sobre la invitación, vinieron a mi mente todos sus comentarios al respecto. Ni bien pude le escribí. Me dijo que era el momento, que esté lista para todo. Le pregunté por su esposa y sus hijos. Me dijo que esa tarde luego del almuerzo, ella tenía que llevarlos a una fiesta infantil y que quedaríamos solos los tres. Sabía que mi esposo se quedaría dormido, borracho tras tres copas. Mateo sabía de su debilidad con la bebida y quería aprovecharse de ella. Los siguientes días tenía el morbo a mil. Estaba desbordada por el deseo. Sabía que era posible que al final, podía ocurrir cualquier cosa no prevista y la tarde quedaría en nada. Que la esposa decidiera no ir a la fiesta infantil con sus hijos. Que mi esposo decidiera no tomar. O que quisiera que nos retiremos temprano. Que alguno de los hijos no deseara ir a la fiesta infantil y se quedara en la casa. Bueno todo me daba vueltas, pero preferí no pensar en escenarios negativos. Le dije a mi esposo que siendo su jefe quien nos invitaba, debería ir con algo muy bonito. Estuvo de acuerdo. Me dio dinero, bastante dinero. Me compré un vestido coqueto, perfecto para un almuerzo. Un poco por ...
... encima de la rodilla, nada escandaloso, pero si sugerente. Me compré un conjunto de Leonisa, eso sí, lo más sexy que encontré, una tanga muy coqueta y un brasiere simple y pequeño, pero que me pareció super sugerente. Llegó el día, me alisté. Mi esposo me vio en la lencería, antes de ponerme el vestido, y me dijo que estaba hermosa y sensual, que esperaba que rápido estuviéramos de vuelta. Sentí que podría frustrarse todo y me preocupé un poco, pero dejé de lado mis temores y mala vibra, desee que esa tarde fuera inolvidable. Llegamos poco antes de la 1 pm a la casa del jefe de mi esposo. Realmente una residencia preciosa, con un amplio jardín al ingreso y una terraza donde estaba todo dispuesto para el almuerzo. Envidié a la esposa del jefe de mi esposo. Era un par de años mayor que yo, pero se veía más joven y con un cuerpo que me hizo empalidecer de envidia. Mateo se dio cuenta. Al rato, en un momento que vi el celular, encontré un mensaje suyo diciéndome que “mi esposa no coge como tú, así que hoy eres tú la reina”. Entre líneas me di cuenta que reconocía que su esposa era más guapa, más alta, más estilizada, más atractiva, pero que yo “cogía mejor”. Pensé por un instante molestarme y pedirle a mi esposo retirarnos rápido. Pero al final me venció el morbo y, acepté mi lugar. La esposa del subordinado que el jefe de cogía. Todo transcurrió como esperaba. El almuerzo estuvo delicioso. Cometí la imprudencia de preguntar donde lo habían comprado. Mateo y su esposa se ...