1. Juan: mis nueve primeras veces 13


    Fecha: 27/02/2026, Categorías: Incesto Autor: Jane Cassey Mourin, Fuente: TodoRelatos

    ... miembro.
    
    Nadie dijo una sola palabra y en realidad no hacía falta que alguno de los dos hablara, porque sin importar la perspectiva desde la que se mirara lo que hacíamos, nos estábamos entendiendo a base de caricias, con la forma como sutilmente se deshizo de su bata sin romper aquella sensación de que había una cierta cantidad de ignorancia en lo que estábamos haciendo, como queriendo mantener la fantasía de que, todo lo que pasaba, ocurría mientras estábamos dormidos.
    
    Fue muy emocionante ver el cuerpo de mi abuela desnuda cuando abrí los ojos durante un breve momento, porque a pesar de que era el propio de una mujer de su edad, el saber que estaba por tener sexo con ella me hacía sentir en las nubes, me hacía sonreír, presionar con más fuerza mi paquete entre sus nalgas y apretar sus senos con todo el morbo que hacerlo me provocaba, mientras escuchaba cómo nuestras respiraciones se alteraban más y más en la medida en que el tiempo avanzaba, sin que detuviera aquella manera como nos tocábamos, disfrutando del contacto con el cuerpo del otro.
    
    Fue la abuela quien llevó su mano a mi paquete, sin darse la vuelta, sin dejar de fingir que nada de aquello era consciente, apretando mi verga con fuerza hasta que se hartó de hacerlo sobre mis shorts y metió la mano en ellos, tomando mi pene para acariciarlo, dejando que sus manos lo recorrieran en su totalidad, robándome un par de gemidos que me sobresaltaron y también provocaron esa reacción en ella, pero que no ...
    ... hicieron que esa mujer dejara de tocarme, por el contrario, solo lograron que tirara un poco de mis shorts para liberar mi verga, inspirándome para bajármelos y sacármelos por completo, antes de que volviera a pegarme a su trasero, de que sintiera en carne propia el calor que emanaba de su cuerpo, experimentando el contacto de su piel con mi miembro.
    
    Creo que fue eso lo que a ambos nos hizo caer en un punto sin retorno, porque a partir de ese momento, a pesar de que la abuela no dejara de darme la espalda, las cosas se hicieron considerablemente más descaradas, comenzando por el hecho de que abriera un poco las piernas para dejar que mi pene hiciera contacto con su vagina, sintiendo el calor de su concha recorriendo mi miembro mientras yo me movía como si ya me la estuviera cogiendo, algo que duró solamente unos segundos, hasta que la escuché escupir en su mano y luego sentí sus dedos en mi glande, humedeciéndolo, preparándolo para lo que vendría, para ese momento en el que ella me dirigió a su vagina, en el que me dejó entrar en su vientre, sintiendo lo calientito que estaba mientras me deslizaba en su interior, despacio, sonriendo, aferrando mis manos a sus tetas, empujando lentamente para disfrutar del calor de esa mujer que me permitía penetrarla, quien gimió de una manera deliciosa cuando sintió toda mi verga adentro y comenzó a mover un poco las caderas, provocando que entrara y saliera de su vagina sin siquiera moverme, sin dejar de tocar esas enormes mamas que se ...
«12...8910...14»