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Calor, hombres, baile y mi esposa
Fecha: 02/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AlexVivi, Fuente: CuentoRelatos
... momento antes de seguir, Eduardo esperó y volvió a empujar para meter otro centímetro, ella gimió de placer y él aprovechó para entrar hasta la mitad. Los ojos de ella permanecían cerrados, mordiéndose los labios, él nuevamente volvió a empujar y sus huevos llegaron hasta las nalgas de ella. Eduardo siguió cogiéndosela mientras ella experimentaba un nuevo placer que, a juzgar por sus gritos, desearía haber sentido antes. Unos minutos después Eduardo sacó su miembro y se recostó de espaldas pidiéndole a mi esposa que se montará también de espaldas. Ella obedeció sin chistar y descendió en cuclillas ensartando su culito nuevamente, comenzando a montar cada vez más rápido. Hernán y Jorge se pusieron de pie sobre la cama y ofrecieron alternadamente sus miembros a la boca de mi esposa mientras pellizcaban sus pezones. Ella no pudo aguantar más y emitiendo un sonoro grito tuvo otro orgasmo. Hernán tomó el lugar de Eduardo colocando ahora a mi esposa montando de frente metiendo su pene en la vagina, Jorge se situó detrás de ella y penetró el ano de mi esposa. Eduardo, de pie, se situó frente a ella metiendo nuevamente su verga en la boca. Mi esposa no paraba de gemir, con todos sus orificios siendo taladrados por los sementales ...
... maduros y ante esta nueva experiencia pedía más a voz en cuello. No podía reconocerla, nunca la había visto así y sin embargo me excitaba hasta el punto de estar cerca de venirme. Jorge no pudo soportar más y expulsó su semen dentro del culo de mi esposa que siguió cabalgando más despacio hasta que tuvo la última gota dentro de ella. Hernán la puso en cuatro y penetró el ano de un golpe para comenzar a embestirla salvajemente. Eduardo se puso frente a ella y le ofreció su verga. Ella chupada desesperadamente al ritmo que también dictaba Hernán con la penetración anal. Eduardo sujetó la cabeza de mi esposa y comenzó a venirse copiosamente, el semen se desbordaba por las comisuras, a pesar de que ella hacía el intento de tragar todo. Siguió lamiendo hasta que la verga quedó completamente limpia. Hernán cambió de orificio introduciéndose en la vagina y empujó la cabeza de mi esposa hacia el colchón, haciendo que sus nalgas estuvieran completamente abiertas para tomarla salvajemente mientras la nalgueaba y se venía a chorros, ocasionando en ella el último orgasmo de esa noche. Los tres se retiraron al baño para asearse, mientras mi esposa quedaba completamente exhausta y usada, con todos sus orificios escurriendo semen.