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Calor, hombres, baile y mi esposa
Fecha: 02/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: AlexVivi, Fuente: CuentoRelatos
Después de haber platicado varios días acerca de la fiesta de fin de año de la empresa, mi esposa y yo decidimos acudir. No era la fiesta ordinaria donde acudían todos los empleados, si no una fiesta un poco más privada donde únicamente acudían cerca de 30 personas. Mi esposa no me había acompañado antes a una reunión de mi trabajo actual y estaba preocupada por la vestimenta a elegir. Ella es bastante recatada en el día a día, si acaso algunos jeans debido a su corte permiten develar su excelente trasero y algunos pullovers y blusas dejan ver sus abultados pechos. Es bajita de estatura y curvas bastante perceptibles, con unas piernas que, en las contadas ocasiones que se anima a mostrarlas, atraen bastantes miradas morbosas debido a su tono de piel claro y lo bien torneadas que son. Debo mencionar que la fiesta sería en un centro vacacional donde cuentan con 1 par de salones de fiestas, lugar para acampar, alberca techada, habitaciones y zona de cabañas. La zona en sí, aunque alejada, tiene un clima bastante templado, lo que se agradece en esas fechas. Mi esposa decidió llevar un vestido que compró en un viaje a la playa, de tela delgada, un poco más abajo de la rodilla y no muy ajustado para estar cómoda. Llegamos al lugar cerca de las 6 de la tarde, anticipándonos un par de horas al evento. Notamos demasiadas personas llegando al lugar, después nos dirían que había otro evento de una empresa localizada en un estado cercano con una cantidad similar de personas ...
... a la del evento que nosotros acudiríamos. A pesar de la cantidad de personas alcanzamos una de las últimas habitaciones, en principio buscábamos una cabaña para mayor privacidad y comodidad pero ya habían sido ocupadas en su totalidad. Nos dirigimos inmediatamente a la habitación para bañarnos y arreglarnos, pero una vez ahí decidimos acudir primero a la piscina techada, la cual cerraba a las 7:30 pm. Nos dimos una ducha rápida, nos pusimos nuestros trajes y nos dirigimos a nadar. Para nuestra sorpresa la piscina estaba semivacía con algunas personas dispersas principalmente en las esquinas. Aprovechamos esta oportunidad para nadar a nuestras anchas. Unos 10 minutos después de nosotros llegó un grupo de 5 personas, 2 mujeres y 3 hombres, los cuales se situaron cerca de nosotros y comenzaron inmediatamente a nadar. Después de chapotear unos minutos mi esposa decidió quedarse en uno de los camastros esperando a que yo me cansara. Al pasar un par de minutos noté que se encontraba conversando con una de las mujeres del grupo vecino. Ambas se encontraban bastante entretenidas y continuaron así bastante tiempo. Los hombres del grupo salieron de nadar y se dirigieron hacia los baños. Yo decidí hacer lo mismo, y tomando mi toalla caminé en la misma dirección. Cuando llegué ellos estaban cambiándose y sin que lo notaran yo ingresé a una de las cabinas individuales. Dos de ellos eran hombres maduros de alrededor de 50 años, mientras que el tercero tenía unos 36. Su ...