1. Micaela y sus sobrinos (6): La carnada virtual


    Fecha: 04/03/2026, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos

    ... toma fotos mostrando el bondadoso culo blanco que tiene, con la tela roja metida entre sus nalgas y solo unas tiritas que la sostienen en sus caderas.
    
    Se pone más osada y se saca la parte de arriba, no habría nada de malo, está tomando sol y no quiere las marcas de un corpiño.
    
    De alguna manera logra tomar una foto de ella cubriéndose los pezones, sin ser grotesca, acostada en esa reposera mostrando su inocente cola y la pileta de fondo.
    
    Duda mucho en subirla, y cuando lo hace usa una opción de mejores amigos, solo para algunos elegidos.
    
    Todas sus amigas están incluidas, también compañeros de facultad y de trabajo, excluye a familiares directos, excepto a dos: sus sobrinos Marcos y Agustín.
    
    Llueven las notificaciones y reacciones, de amigas que la felicitan, que le dicen que es una bomba, que es hermosa, etc.
    
    También de los compañeros de trabajo y facultad y hasta de la secundaria, hasta con comentarios subidos de tono, sin respetar que es una mujer casada.
    
    Se indigna cuando ve que hombres con novia o esposa e hijos le comentan la foto.
    
    Le agrada gustar, le sube el ánimo. Pero con decepción ve que sus sobrinos al ver la foto no hacen nada.
    
    Sigue tomando sol y siguen cayendo notificaciones, y le llegan mensajes al whatsapp de hombres que buscan excusa para ver si tienen alguna oportunidad.
    
    Algo la hace enojar, en la cantidad de notificaciones le llega una foto temporal que solo se abrirá al tocarla.
    
    Es de un ex compañero de secundaria, y a ...
    ... pesar de que sabe que no debe abrirla lo hace.
    
    Era lo obvio, una foto de sus genitales. El pobre creía que tenía algo poderoso entre las piernas y solo causa risa, asco y gracia a Micaela. Un pequeño pene feo, rosado, con muchos pendejos castaños, todo aestético. Sacado en su propio baño, se ve un inodoro, un calzón con manchas. Todo menos erótico.
    
    Micaela se cansa y borra la foto, también silencia el teléfono. Se pone auriculares y escucha su música favorita mientras sigue al sol transpirando con sus pechos ofrecidos y su diminuta tanga roja manchada.
    
    Sumida en una canción vuelve a recordar los miembros de sus sobrinos, y no puede creer la diferencia de cuerpos y de aparatos que portaban ellos comparado con el desubicado que le envió esas fotos poco agraciadas.
    
    Recuerda como su mano comprobó el ancho y el largo del falo de Agustín y del tamaño enorme de sus bolas bamboleantes.
    
    Vino a su mente el sabor y el calor del enorme glande de Marcos, y de cómo intentó comer centímetros de carne hasta que tuvo ese orgasmo.
    
    Sus dedos volvieron por instinto a su vulva, metiéndose por debajo de la pequeña tanga.
    
    El sudor, el calor y sus propios jugos se activaron. Hicieron fácil la entrada de sus dos dedos mayor y anular.
    
    Arquea su cuerpo y escucha el chapoteo de sus dedos en su vagina a pesar de tener auriculares.
    
    Esto la calienta más y trata de meter más profundo sus dedos, como queriendo llegar más lejos, pero sabe que es limitado el largo de estos, el largo de ...