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La vida (8)
Fecha: 05/03/2026, Categorías: Gays Autor: ozkar55, Fuente: SexoSinTabues30
... firmemente sostenido (aunque algo más cómodo que en el primer comienzo, y menos asustado) sobre las colchonetas y bien abierto, a disposición de otro muchacho. Pero este no tenía las mismas consideraciones que el primero. Una escupida cayó entre mis nalgas, y sentí un dedo que la desparramaba sobre mi culo y se metía en él bruscamente. “¡Ahhhhhhhhh!” exclamé, retorciendo mi cuerpo ante el áspero y no esperado contacto. “¿Te gusta, putito? Y eso que es solo mi dedo…” se burló de mi. Indicó a los gemelos que abrieran más mis nalgas y piernas, y luego se ubicó entre ellas. Lo sentí detrás mío, ubicando la punta de su pija sobre mi agujero. La movió un poco en círculos, lo suficiente para logar que tuviera un buen contacto y enfrentara bien a mi culo, se hecho sobre mi y me dijo “Si querés gritar, gritá…”, a la vez que me daba una embestida tan fuerte que la metió entera al primer intento, sacándome un grito desesperado “¡¡Aaaaaayyyyyyyyyyyyyyyyy!!”al mismo tiempo que me retorcía inútilmente debajo de él. Yo había pensado que, al estar ya desvirgado, las siguientes penetraciones no dolerían. Pero no contaba con su brutalidad. “¡¿Qué hacés, animal? ¿Qué querés, lastimarlo?!” grito Joaco desde un costado. Esto generó una pelea verbal entre ellos, que me permitió absorber el dolor. Al cabo de un minuto o algo así, mi culo había vuelto a distenderse y acomodarse a estar abierto forzadamente otra vez. Así que, cuando ellos dejaron de discutir (sin llegar a ningún acuerdo) ...
... estaba más o menos preparado para ser cogido por Javi. Este no dejó de sorprenderme, para desgracia mía, porque sus embestidas parecían querer romperme realmente. En cada avance mi cuerpo se arqueaba de dolor, y no me desplazaba fuera de las colchonetas solo porque los otros muchachos me retenían con fuerza sobre ellas. Se reía entre dientes ante mis gestos de dolor, y empecé a pensar que no iba a poder soportar ese trato si duraba el mismo tiempo que Joaco. Apenas me había escupido, y el cuero de su pija arrastraba sobre la piel de mi culo, que pedía a gritos que lo librara de ese tormento, y yo solo podía contorsionarme y retorcerme debajo de él, sin poder evitar que mi agujero estuviera a su completa disposición. Entonces, repentinamente, lo sentí tensarse y pegarse a mi, sentí su pija convulsionando dentro mio. Se quedó un instante así, y luego me la sacó de un tirón, parándose casi al mismo tiempo. Los muchachos me soltaron, y yo, sin ni siquiera darme cuenta de lo que hacía expresé mi alivio diciéndole “¿Ya está? ¿Tan rápido?”. Me miró con una expresión tal que me arrepentí de inmediato de haber hablado, pensé que iba a pegarme. Los demás habían iniciado un coro de carcajadas que lo enfureció más, creo, pero a la vez desvió su atención de mi persona. “¡¡¡jajajajajjj, se quedó con ganas!!! Acabás tan rápido, Javi, que no le alcanzan ni a tomar el gusto!!!” “¡¡Gasta más tiempo en acomodarse que en cogerlos!!” En un costado pude ver a Joaco, que se ...