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Mi bello hijo Dario y yo
Fecha: 05/03/2026, Categorías: Gays Autor: lyly, Fuente: TodoRelatos
... penetrando al chico, lo miró en el preciso momento que su hijo se retiraba. Mas continuó penetrando a su pequeño amante. Darío abandonó el departamento. Bajó por las escaleras, deseaba despejar su mente, llegó a la portería, se encontró de frente con Jacinto. --- ¿Ya se retira señorito? Lo noto contrariado, ¿le sucede algo? --- No Jacinto, estoy bien, ya me retiro. Tengo asuntos pendientes en mi casa. --- No olvide mi invitación, puedo tomar un día de descanso el fin de semana. --- Ah que Jacinto, dicen que el que porfía mata venado. Mario sabía que su hijo lo había descubierto teniendo sexo con el chico vecino. Cuando reaccionó se levantó de la cama se asomó hacia la salida para ver que Darío estaba saliendo de su departamento. Esperó un tiempo prudente para comunicarse con su hijo, se sentía apenado, cuando calculó que se encontraba en su casa marcó al celular de Darío. Por su parte el joven miró la llamada de su padre y la ignoró, no deseaba hablar con él. Sentía una tremenda confusión, cuando se sintió seguro contestó a su padre. ·Hola pa, buena tarde. Cómo te encuentras, estoy en casa haciendo un trabajo para mi escuela. ·Cómo estás Darío, Yo en casa. Supe que estuviste aquí. Antes que nada. quiero darte una explicación de lo que viste hoy. ·No padre, no tienes porqué tratar el tema. Sé… ·No hijo me siento muy apenado por lo que viste hoy. Darío no se sentía cómodo, conocía el gusto de su padre, gusto que también el disfrutaba, se le ...
... hacía difícil tratar ese asunto con él. ·Mira papá, por favor no necesito ninguna explicación, si te parece bien lo tratamos mañana. Es viernes y me toca ir a tu casa. ¿Te parece? ·Crees conveniente que lo tratemos en una comida. Te invito. ·Está bien padre, salgo de clase a las dos de la tarde y nos vemos ahí en el lugar calculo llegar en media hora. ·No hijo paso por ti a tu escuela, no faltaba más. Eran las dos y diez minutos cuando Darío salía de su escuela, miró el automóvil de su padre estacionado, caminó hasta el lugar, abrió la puerta ocupó el asiento. ·Hola Padre, buena tarde, gracias por venir por mí. ·Hola hijo, que gusto poder verte. Pronto llegaron al restaurante, donde acostumbraba a ir a comer. Les asignaron una mesa escogieron una alejada, conversaron sobre su escuela, su vida diaria, cómo lo trataba su madre. Mario se sentía intranquilo, deseaba disculparse, no atinaba como iniciar. Darío siendo un chico muy perspicaz le dijo. ·Tranquilo papá, no te mortifiques, estoy enterado de tu gusto, lo sé desde la separación con mi madre, conozco el motivo, mi madre te lo gritó en la cara, ·Tu no estabas en casa. Tu madre me lo gritó y con razón. ·Es lo que piensas había llegado temprano a casa, ustedes estaban en la recámara, no sintieron de mi llegada. ·¿Escuchaste todo? Esto lo dijo con una cara de pena, de congoja. ·Si padre, escuché todo. Sabía que te gustan los hombres, y lo toleró en cierta forma por mí. Mi madre te reclamó ...