-
La influencer influenciada (cap. 5): Secretos
Fecha: 06/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: superthor69, Fuente: CuentoRelatos
... algunas fanáticas del fitness. A él le maravilló. Tenía un culo precioso a escasos palmos de su cara, qué albergado por unas caderas prominentes, le confería a esa joven un cuerpazo envidiable. Una vez que terminó de arremangar la tela en torno a su cintura, propinó en ella un pequeño cachete, en señal de que ya había terminado y de que podía volver a sentarse de nuevo sobre su regazo. Nada más regresó a su sitio, emprendió el ascenso del resto del vestido. Comenzó a subirlo con ambas manos, y cuando apenas llevaba unos pocos centímetros, pudo ver como su pelvis se desvelaba por completo, permitiendo que pudiera admirar su vagina por primera vez sin dificultad, perfectamente depilada e igual de blanca, o quizás más, que el resto de su precioso cuerpo. Poder vislumbrar su coño así, en exclusiva solo para él, le producía un éxtasis que a duras penas era capaz de controlar. Siguió llevando el vestido hasta la altura del sujetador, pero esta vez, en lugar de enrollarlo y fijarlo en la base inferior de este, continuó subiendo hasta sobrepasarlo y finalmente detenerse por completo allí. No podía verle las tetas directamente, pero era capaz de apreciar su contorno y un poco su envergadura, si se asomaba por encima de sus hombros o se fijaba a través de los laterales de su espalda. Su sostén era sencillo, sobre todo por su parte posterior, pero no importaba. Tenía a Lara desnuda de cintura para abajo y se moría de ganas por comenzar a sobar cada trocito ...
... de su anatomía. Sin perder un segundo, empezó a acariciar su vientre con las dos manos. A menudo, dibujaba espirales en su ombligo con alguno de sus dedos, mientras el resto andaban desperdigados por distintas partes de su cuerpo. Prosiguió palpándole las costillas, el área superior del abdomen, la pelvis, etc. Algunas veces, cuando acariciaba esa última parte, dejaba que su mano descendiese un poquito más de la cuenta. Aunque pareciera distraído manoseando otras zonas, al final siempre terminaba regresando. Repetía el proceso esforzándose por estirar el brazo lo suficiente, para de esa forma, poder ir apoderándose del pubis cada vez unos milímetros de más. Después de realizar varias incursiones y ante la falta de reacción de cualquier tipo por parte de Lara, volvió de nuevo a dirigirse allí, pero esta vez lo llevó a cabo con más osadía y con una voluntad muy diferente. La acarició con ternura, como ya venía haciendo las veces anteriores, y de repente, sin previo aviso la agarró del coño con firmeza, mientras que con su otra mano seguía navegando a través de su figura. -Creo que eso no es la tripa. -Dijo ella, eligiendo para ello un tono juguetón. -¿Ah, sí? Pues no me había fijado. Es que desde aquí no veo. -Replicó en broma Juan Ignacio. Permaneció expectante durante unos segundos tras haber terminado de decir su última frase. Pero pasado ese impasse, Lara no abrió la boca. Tampoco hizo ademán por retirársela. Simplemente, le permitió aferrarse a ...