1. Vacaciones en Gran Canaria (2º parte)


    Fecha: 11/03/2026, Categorías: Intercambios Autor: toulouse, Fuente: RelatosEróticos

    Después de todo lo anterior, (lee si quieres la 1º parte par conocer el previo) en la villa si que dimos vía libre a nuestros instintos. Ese primer momento de estar allí los cuatros, se hizo algo extraño. ¿Cómo o por dónde empezar? Gisela (la alemana) y yo, rápidamente decidimos continuar por donde lo habíamos dejado.
    
    Ahora sí podíamos ser totalmente pasionales sin impedimentos ni incomodidades. Comenzamos de pie a darnos besos y recorrer nuestros cuerpos con las bocas y lenguas hasta que terminamos cayendo sobre la cama. Ellos sin embargo estaban más tímidos. Apenas se habían quitado la ropa y nos miraban más qué otra cosa.
    
    Aunque ya les habíamos visto a los alemanes con poca ropa en el rato de la piscina de burbujas, en este momento, si que me fijé más en sus cuerpos. (Al menos yo). Gisela era más normal. Tono de piel asalmonado de tomar el sol aquí en las dunas de Maspalomas con sutiles marquitas del bikini. Vientre plano y curvas naturales suaves, no por delgada sino por cuerpo fitness que brillaba con reflejos de luces en el sudor y saliva que ya había dejado por su piel. Toda completamente ausente de vello corporal. Más que yo. Parecía estar recién depilada o incluso no haber tenido nunca vello por ninguna parte de su cuerpo. A excepción de su melena camomila de anuncio de champú.
    
    Él, (Arnold) sí que me llamó más la atención. Rubito, alto como mi chico, pero con un poco más de espalda. No más fuerte, pero si todo sin vello al igual que ella. Enfatizo en todo. ...
    ... Cuerpo, polla, huevos, culo. Al igual que ella ,ni un solo pelo más allá de la cabeza. Siendo tan blanquito, algo rojito también, llama mucho más la atención. Parecen mucho más jóvenes. Además él con esa cara de mandíbula angulada definida, nariz aguileña, pelo corto fuerte y rubio, ojos verdosos. Guapete, para qué negarlo.
    
    Me daba morbo jugar con él. Además viendo la polla que tenía, que aun estando en reposo o en proceso de erección, ya estaba descapullada. Sumando el plus de ser todo una provocación tan libre de vello para darle un sexo oral sin igual. Pero no iba a ser ese el momento. Sentí una mano que me sujetó por las caderas y me llevó hacía atrás. Gisela estaba sacando su carácter y me quería para ella.
    
    Quería que la tocase como en el baño del pub y le diera sexo oral. Se tumbó bocarriba y me abrazó el cuerpo con sus piernas mientras me miraba de forma cómplice. En ese momento comentó algo en alemán, y Arnold se puso a mis pies. Yo intenté ponerme más a 4 patas, pero tampoco me dejó. Me quedé tumbada bocabajo en la cama con la cabeza entre las piernas de ella. Instantes después, sentí los dedos de él entre mis nalgas. Pensé que me masturbaría o me metería los dedos. Pero me equivoqué. También fue sexo oral. Su lengua comenzó a moverse entre mis labios y haciendo paradas por mi ano. Donde terminó quedándose para darme un beso negro realmente bueno. Muy centrado en darme placer, chupar, lamer, jugar conmigo y solo usando su lengua.
    
    Por otro lado, a mi chico le ...
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