1. Cuando mi mujer se iba a trabajar


    Fecha: 11/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Pez, Fuente: CuentoRelatos

    ... relaciones sexuales con Patricia, toda vez que es una mujer que se entrega en cuerpo y alma a la relación, ya que hacíamos el amor casi a diario, se me entregaba totalmente, siendo su platillo favorito el sexo oral, anal y que me corriera en sus senos.
    
    Nuestra relación fue muy duradera, la disfrutamos al máximo porque a pesar de mi matrimonio, Patricia me atendía muy bien, conocía mis gustos sexuales, ya que después de que terminaba, le gustaba volver a ponerme erecto el pene metiéndolo en su boca cuando estaba flácido hasta despertarlo totalmente, no sin antes lamer los restos de semen que quedaban en la punta.
    
    Desde luego que yo no me quedaba atrás, ya que también le lamía su conchita y me tragaba mi semen y sus fluidos, que al juntarse en uno sólo eran un manjar, mejor que un ostión.
    
    Además, le gustaba rasurarse su conchita, le gustaba que yo se la rasurara, además de que en muchas ocasiones me decía que terminara en sus pocos pelos y que ese semen me lo echara en la boca y así la besara.
    
    Quiero decirles que por arte de magia mi ...
    ... mujer “perdonó” a Patricia y nuevamente le permitió llegar a dormir a casa al concluir su jornada laboral, lo cual era aprovechado por Paty y por mí, para dar rienda suelta a nuestro amor mientras mi mujer se encontraba ausente, ya fuera porque saliera temprano a trabajar, o aun no llegara de sus cotidianas labores.
    
    Cogíamos de lo más rico en mi casa, donde disfrutábamos de nuestro amor, donde dábamos placer a nuestras fantasías sexuales que eran de lo más fabuloso, porque cogíamos en la misma cama donde más tarde me acostaba con mi mujer y cogía también con ella que gemía de placer, lo cual se los contaré en otra historia.
    
    Hicimos muchas locuras sexualmente hablando, muchas posiciones.
    
    Fueron muchos meses de felicidad, hasta que un día me dijo que lo nuestro ya no podría ser porque debía volver a su pueblo, por lo que un día nos despedimos sexualmente, haciendo el amor como locos, nos bebimos sus jugos, mi semen, terminé en su boca, en su culo.
    
    Desde ese entonces ya no la he vuelto a ver, como tampoco a la que en ese entonces era mi mujer. 
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