-
La noche de chicas de mi esposa
Fecha: 11/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Infidelidad Lesbianas Autor: jm_rvluvv, Fuente: SexoSinTabues30
... definitivamente vivía en una zona bastante agradable de la ciudad, cerca de Cholul. Nos despedimos con un tierno beso, llevándome un poco de su labial rojo en el camino y quedamos de estar en contacto por si ella necesitaba que la pasara a buscar, por si no agarraba uber. Bajo del carro y solo la vi caminando rumbo a la casa, en donde se encontraban otros carros aparcados. La verdad, no lucía como una fiesta. Viniendo de Tijuana, parecía más un entierro. Me retire y me puse a dar vueltas, no había estado en Cholul y la verdad me arrepiento de no haber comprado casa ahí, es precioso. Después una horita haciéndome wey entre la vida nocturna de la zona, decidí regresar a casa, pero me eche otra vueltita por la casa de Ana para ver si ya se había animado más el ambiente. Para mi sorpresa, estaba todo apagado, pero los vehículos estacionados seguían ahí. Me pareció muy extraño, eran apenas las 11:30 y no creo que se hayan ido a dormir, así que en un ataque de curiosidad decidí acercarme a la casa. Iba con mucho cuidado de no ser visto. Imagínense, ves por la ventana de tu casa y hay un tipo husmeando ventanas, definitivamente llamas a la patrulla o lo reportas en el grupo de vecinos. Me puse en la pared que daba hacía el patio, ahí había una ventana cubierta con una cortina que como se imaginaran, no se veía nada, ni una sola luz. No lograba escuchar nada desde esa posición, así que en un apto totalmente idiota decidí trepar el pequeño muro que daba acceso al ...
... patio. Ya estando ahí me pregunte a mí mismo si debía solo echarme hacía atrás y regresar a mi auto, pero la curiosidad pudo conmigo. El patio contaba con una piscina bastante grande, pero lo que llamó mi atención, fue ver tacones y un sosten en la orilla de la piscina. Me imagino que la diversión comenzó por acá. En ese momento solo pude pensar en lo arreglada que iba Daniela para una fiesta en la piscina. Para acceder a la casa había una puerta corrediza de vidrio, que se encontraba sin seguro. Me asomé un poco y vi que toda la casa se encontraba apagada. Así que decidí entrar, sin pensar en las consecuencias que eso podría traer a nuestro matrimonio. En ese momento no lo pensé, pero estaba invadiendo el espacio de mi esposa y de paso, propiedad privada. Lo primero que había al entrar era una cocina con una isla en el centro. Había un poco de agua en el suelo, lo que confirmó que la piscina fue escenario del festejo. Seguía sin haber ruido en toda la casa, así que decidí entrar un poco más, hasta la sala, en donde solo estaba la televisión encendida con el mute activado. No se encontraba nadie ahí, pero había como 4 o 5 botellas de vino y 5 copas. Por supuesto, más tacones y para mi sorpresa, un vestido color azul en el piso. Me acerque a la mesa donde estaban las botellas y vi unos dados eróticos. Uno de los dados tenía en sus caras partes del cuerpo y el otro, acciones que el participante debía hacer, como besar, chupar o masajear. En ese momento se me tensó el ...