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La noche de chicas de mi esposa
Fecha: 11/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Infidelidad Lesbianas Autor: jm_rvluvv, Fuente: SexoSinTabues30
... corazón, me estaba imaginando lo peor, pero me negaba a creerlo. En eso, un sonido imperceptible se escuchaba el piso de arriba, como si estuvieran martillando una pared. Así que decidido a llegar al fondo de esto, subí los escalones de forma temerosa. Cada escalón que subía me permitía escuchar más claros los golpes, pero otro sonido se intensificaba. Eran gemidos, múltiples gemidos que no provenían de la misma habitación. En ese momento pensé en derrumbarme, mi corazón latía con tanta fuerza que sentí que cada latido podía ser escuchado en toda Mérida. Una diminuta esperanza me hizo creer que Daniela no estaba metida en nada de eso. Así con el poco valor que me quedaba decidí acercarme a la primera habitación. Se encontraba cerrada, pero los gemidos eran muy claros. Habían personas teniendo sexo en esa habitación. Continue hasta la segunda puerta que al contrario de la primera estaba abierta completamente. Lo que vi me dejo boquiabierto, había 3 mujeres teniendo sexo desenfrenado sobre la cama. Una de ellas se encontraba sentada sobre la cara de una de ellas, mientras que la tercera chica tenía entrelazada sus piernas con la chica que se estaba mamando un coño. La escena era excitante. Podía sentir el calor saliendo de esa habitación y el sonido de los gemidos era increíble. No pude reconocer a ninguna de las chicas, pero ahora sus rostros empapados de sudor y sus cuerpos desnudos no podrán salir de mi cabeza jamas. Continue observando la escena, mientras masajeaba ...
... mi pene por encima del pantalón, pero decidí abandonar mi posición temiendo que alguna de ellas se diera cuenta de mi presencia. Estaba a punto de irme, fingiendo el hecho de que si no vi a mi esposa en esa habitación, ella no estaría metida en medio de lo que parecía sesiones de sexo lesbico. Era obvio que seguía sin saber que pasaba detrás de la primera puerta, así que la abrí con mucho cuidado. Ya nada me importaba en ese momento, no sé si era el shock, la excitación o el morbo de pensar que encontraría a mi esposa teniendo sexo con otra mujer. Lo primero que me permitió ver la puerta fue un camino de ropa que terminaba en el pie de la cama. En los que se encontraba el vestido rojo que mi esposa lucía hace unas horas. Mi mano no se detuvo y abrió un poco más la puerta, lo que me permitió ver a una mujer en posición de perrito mamando la vagina de otra mujer, quien era de donde provenían los gemidos. La oscuridad no me permitió ver de quien se trataba, pero cuando una tercera mujer sale del baño pude ver que era mi esposa la que se encontraba recibiendo un oral de su amiga Ana. Mi mujer se encontraba retorciéndose sobre la cama con cada lamida que Ana le daba sobre su vagina rosada. La tercera mujer se trataba de Victoria, nuestra vecina. Tenía una copa de vino sobre su mano y un arnes con un dildo sobre su cintura. Pude ver su cara de excitación al ver la escena que Ana y mi esposa protagonizaban. Dejo su copa sobre una mesita que había en la habitación y se dirigió ...