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La sumisión de Roberto 13
Fecha: 13/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: sumisso1978, Fuente: TodoRelatos
La revisión ginecológica---La doctora, intrigada por la apariencia de Roberta, explora su cuerpo y descubre la jaula de castidad. La situación se vuelve erótica cuando la doctora, excitada, comienza a examinar la jaula y a explorar el cuerpo de Roberta.--- Roberto se miró al espejo, su reflejo le devolvió la imagen de una mujer seductora. El vestido ajustado resaltaba sus curvas, las tetas de silicona se movían ligeramente con cada respiración, y la lencería fina se asomaba por el escote. La jaula de castidad, fría y opresiva, le recordaba su condición de sumiso. Vanesa, con una sonrisa traviesa, ajustó el último detalle de su maquillaje. —Estás perfecta, cariño —dijo Vanesa, acariciando su mejilla—. La doctora va a alucinar cuando te vea. Roberto tragó saliva, nervioso. Sabía que Vanesa había preparado algo especial, pero no podía imaginar lo que le esperaba. —¿Por qué tengo que ir a la ginecóloga contigo? —preguntó, su voz temblorosa delatando su ansiedad. —Porque es parte de tu transformación, cielo —respondió Vanesa, tomándolo de la mano—. Debes acompañarme como mujer, comportarte como mujer. Solamente eso. Así no voy sola. El consultorio de la ginecóloga era un lugar íntimo y acogedor. La doctora, una mujer de unos cuarenta años con una sonrisa cálida, los recibió con amabilidad. —Hola, Vanesa. Pasa, por favor. Y tú debes ser... —miró a Roberto con curiosidad—. ¿Tu hermana? —No, doctora —respondió Vanesa con una sonrisa pícara—. Es mi... ...
... amiga. Roberta, ella es la doctora Márquez. La doctora Márquez extendió la mano para saludar, y Roberto la estrechó, sintiendo su mirada curiosa recorriéndolo de arriba abajo. —Encantada, Roberta —dijo la doctora, su tono profesional pero con un dejo de intriga—. Pasa, siéntate aquí. La consulta sucedió sin sobresaltos. Vanesa estaba estupenda. Nada que resaltar. Pero la doctora miró a Roberto. -- Ahora te toca a ti, Roberta, debemos asegurarnos que todo está bien -- Pero si yo estoy estupenda -- contestó Roberto todo preocupado -- Eso deberemos comprobarlo -- dijo la doctora sin dejar dudas de que iba a explorarlo, acompañando a Roberto a la camilla. Roberto se sentó en la camilla, sintiendo la frialdad del papel bajo sus muslos. Vanesa se quedó de pie junto a él, su presencia dominante lo tranquilizaba y a la vez lo ponía más nervioso. La revisión comenzó con preguntas rutinarias sobre su salud, pero pronto la doctora Márquez se centró en su apariencia. —Veo que te gusta cuidar tu imagen —comentó, examinando sus uñas pintadas y su maquillaje—. ¿Haces esto a menudo? —Sí, doctora —respondió Roberto, su voz suave y femenina, como le había enseñado Vanesa—. Me gusta sentirme guapa. La doctora asintió, su expresión se volvió más intensa. —Bien, entonces empecemos con la exploración —dijo, recostando en el potro a Roberto—. Relájate, esto no duele. Roberto se recostó, sintiendo los nervios que lo enloquecían. La doctora Márquez comenzó a ...