1. Solo por esta vez


    Fecha: 13/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: RoF, Fuente: CuentoRelatos

    ... quedarse en la casa, al no saber como reaccionaria la gente del pueblo trajimos el bañador de una pieza y el biquini, para ponernos lo mas indicado.
    
    Llegamos al sitio y la sorpresa fue mayúscula, las chicas de allí se bañaban en top-les, es evidente con las comunicaciones ya no hay pueblos grandes ni pequeñas, yo no acostumbraba a ir en top-les pero las otras dos no tuvieron reparo en ponérselo, mejor dicho quitárselo, cosa que yo también lo hice, el que no estaba tan tranquilo era Roberto, no le quitaba ojo a mis tetas, no muy grandes pero tiesas.
    
    Al principio tuve un poco de vergüenza hacia él y me puse boca abajo, conforme pasaba la mañana entre remojón y remojón me fui fijando más en Roberto, era de tipo atlético y el bulto que escondía su bañador no era nada despreciable, también se dio cuenta de mis miradas.
    
    Aprovechó un momento en que las dos amigas estaban en el agua, para acercarse un poco más, diciéndome que no lo tomara a mal, que yo estaba casada y el también, pero que yo tenía un cuerpo precioso y unas tetas muy bonitas, tu marido debe estar orgulloso, le di las gracias por el cumplido, insistió que no era ningún cumplido que era lo que sentía, le repetí las gracias, añadiendo que también él tenía un cuerpo atlético y que al igual su mujer estaría contenta de tenerlo, no sé cómo se me ocurrió decirle, que además se le veían un buen atributo.
    
    Después de esta mañana empezamos a mirarnos como dos enamorados, ambos empezamos a desearnos, pero nuestra ...
    ... condición nos obligaba a guardar las distancias.
    
    Todo ocurrió el ultimo día, un sábado, el domingo temprano salíamos de retorno, los profesores prepararon una pequeña fiesta para los adultos, para cunado los chicos estuvieran dormidos.
    
    Después de quince días de trabajo la fiesta se agradecía, la mesa fue normal, unas copas entre baile y baile, hicieron que estuviera un poco mareada, Roberto también, por lo que decidimos salir a pasear con el fresco de la noche, había un cielo muy despejado, la luna brillaba con toda intensidad, nada mas salir me dio la mano.
    
    Caminamos un buen rato sin mediar palabra hasta llegar a una pequeña cabaña fue allí donde me empujo de espaldas contra la pared, besándome los labios, yo le correspondí abrazándole fuertemente, fue un beso muy largo entrelazando nuestras lenguas, me mordisqueaba las orejas, pasaba la lengua y los labios por mi cuello, mordisqueaba y besaba mis labios, yo le correspondía en todo.
    
    De pronto vino a mi mente que estaba siendo infiel a mi marido, me aparté un poco y le dije, para por favor, no sé si es correcto lo que estamos haciendo, el contesto, que tenía razón pidiéndome disculpas.
    
    Continuamos nuestro paseo callados y abrazados, pasados no más de cinco minutos Roberto rompió el silencio, se puso frente a mí, junto su mejilla con la mía, Melisa dijo, no quiero romper ningún matrimonio, ni el tuyo ni el mío, pero te deseo, solo será esta noche, mañana iremos cada uno a su casa y quedara solo el recuerdo, yo ...