1. Luna de miel en las calles


    Fecha: 15/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Roman97, Fuente: CuentoRelatos

    ... mientras mi esposa gemía, vimos cómo los 4 vagabundos de antes se acercaban agarraron las sillas que le habíamos regalado a Antonio y Héctor y se sentaron cerca de nosotros, me quedé intrigado pues en otra Antonio o Héctor los hubiera sacado de ahí pero no fue así.
    
    Antonio le dio varias nalgadas a Erika, y cambió de dirección a Erika quedando viendo hacia los cuatro vagabundos, procedió a meter su verga al principio lo hacía con calma, seguramente sintiendo el interior de mi esposa, pero después comenzó con las embestidas fuertes, a tal punto que mi esposa ya se sentía un poco rendida del cuerpo no solo por como la estaban cogiendo también por el poco descanso que habíamos tenido desde la boda.
    
    Mi esposa poco a poco se iba hacia adelante por la fuerza que hacia Antonio al penetrarla, quedando ya cerca de los 4 vagabundos invitados, al final terminó apoyándose entre medio de las piernas de uno de ellos, mi esposa apoyaba la cabeza en la entrepierna de uno de esos vagabundo para poder descansar.
    
    Después de eso los vagabundos no aguantaron mas y se sacaron las vergas, mi novia solo los empezó a masturbar a dos de ellos, irónicamente al que tenía en frente no le hacía caso, en el sentido que a pesar que la verga de ese vagabundo le bailaba al frente no le hacía mucho caso y eso que ya el líquido preseminal se asomaba bastante.
    
    La escena era muy excitante y más aun sin saber que decisiones tomaría mi esposa.
    
    Finalmente, Antonio estaba llegando a su clímax, mi ...
    ... esposa ya había tenido 3 orgasmos esa noche, pero algo cambió en vez de acabar adentro de mi esposa, ella se acostó boca abajo… Antonio empezó a masturbarse depositando toda su leche en las tetas de mi esposa… Para mi esto fue demasiado inesperado al ver como Héctor estaba haciendo exactamente lo mismo y roció su semen en las tetas de mi esposa.
    
    ¿Qué está pasando aquí? –pregunté en mi mente.
    
    Hasta que los otros 4 vagabundo se pusieron de pie y mi esposa se arrodillo… quedo rodeada de esas 4 vergas… Para mi todo iba en cámara lenta ¿Qué harás? –me pregunté en mi mente.
    
    Vi el primer chorro de semen de uno de ellos dirigidos también a las tetas de ella, y como si de una chispa se trataba poco a poco iban acabando en las tetas de mi esposa.
    
    Ambos pechos quedaron cubiertos de una capa color blanquecino, sus pezones cubiertos como que si de dos donas glaseadas se trataban.
    
    ¿En qué momento mi esposa decidió esto? –me quedé pensando. Claro tampoco es que me haya molestado.
    
    Recordé la conversación que tuvimos antes… Pero nunca lo planeamos tan pronto… ¿Mi esposa se estaba volviendo más autónoma en sus decisiones?
    
    Me encantaba esa autonomía y que se volvió aún más “agresiva” sin importarle qué, aunque ¿Hasta qué punto querría llegar más adelante?
    
    Quedé muy excitado, demasiado… por prestar atención ni me toqué, nomás ver a mi esposa con el glaseado de tetas que le hicieron. Ella solo me devolvió una sonrisa angelical entre su labial rojo ya disperso y su tiara de ...
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