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mi dócil sobrinito bebé
Fecha: 17/03/2026, Categorías: Fetichismo Gays Incesto Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30
Esa tarde al llegar del trabajo traía unas ganas acumuladas de orinar, así que casi sin saludar me fui al baño de mi cuarto, Caramelo estaba tirado en la cama viendo sus dibujos en la tele. Entre apresurado y cuando me dispongo a descargar mis meados en el wáter, la vocecita del niño me desconcentra de mis haceres por un segundo, ¿puedo ver cómo orinas? Me dijo. En esos momentos, unos milisegundos te planteas todo un cuestionamiento si le digo que sí ¿será adecuado? Y si es no ¿Qué argumento le doy que no sea un condicionamiento de adulto a algo tan natural? …Si puedes, le terminé diciendo. La verdad es que ya venía caliente del trabajo, tengo una pequeña pastelería y el turno de la tarde lo cubre un muchacho, José Carlos se llama, es de Nicaragua y está hace poco en Chile, si bien es menor de edad (tiene 16) le pago unas monedas para que me ayude. Es muy empeñoso y siempre dispuesto y risueño, a mí me agradó desde el primer momento que llegó. Él es más bien menudo, delgadito y pelo lacio. Desde hace unos días me empecé a fijar más en él, viste siempre unos pantalones sueltos de tela delgada que cuando camina se le marca su pene en la tela y también su culito, que si bien es pequeño se nota muy bien formadito. Yo nunca le había puesto atención a un hombre, menos a un muchacho, es decir, no me caldo de cabeza tampoco, José Carlos me gustaba y ya de solo verlo se me pone duro el pico, Y sí, iba a hacer lo posible por enamorarlo y servirme ese plato con salsa ...
... verde. Caramelo en realidad no es mi hijo, sino mi sobrino del que mi madre se hizo cargo por una serie de entuertos y peleas entre familias. En mi casa están mis padres, ya viejos y cada cual en sus cosas, también otra hermana separada con sus hijos y finalmente yo con Caramelo que se empezó a quedar conmigo, en busca de una imagen paterna me imagino. Cada uno de nosotros vive en pequeños departamentos separados en torno a los lugares comunes de la casa como la cocina y el estar. Mi departamento tiene salida directa a un pasaje posterior, la que usaba cuando traía compañía, cosa que con Caramelo conmigo ya no hago. Yo tengo a la postre 24 años y Caramelo 5 añitos. Esa tarde se me vino un torbellino de emociones, por un lado, mi reciente calentura por José Carlos y luego la sorpresa que me llevé con Caramelo que me quería ver echando mis meados, generando las típicas contradicciones que se generan en la cabeza y la calentura del cuerpo, que ya venía tibiecito… y como siempre gana la calentura, así que pa’ delante no más. El chico estaba como hipnotizado o poseído, él era el que tomaba la iniciativa y por supuesto que me di cuenta, pero no tenía tiempo de cuestionar al respecto, yo también estaba poseído en ese momento. Caramelo no se conformó con verme meando, sino que tomó dirigió su tierna manita a mi pene que solo por estar orinando estaba a medio parar (3/4 más bien) y dirige el chorro caliente y amarillo hacia el wáter, con la manita que había dejado libre la pone en medio del ...