1. mi dócil sobrinito bebé


    Fecha: 17/03/2026, Categorías: Fetichismo Gays Incesto Autor: Cairo, Fuente: SexoSinTabues30

    ... chorro, dejando que la moje completa hasta la muñeca. No lo podía creer, era más de lo que esperaba, al terminar de mear ya se me había puesto tan duro como nunca lo había sentido. …………Caramelo lo sigue sosteniendo con una mano y la otra recién meada se la acercó a las narices para olerla, aspirando profundamente ¿te gusta bebé? Le pregunté “huele fuerte, pero rico” me dijo. Como si eso no fuera suficiente, acercó sus narices a la punta de mi pico y también lo olió, como en la más pura naturaleza se reconocen entre sí las especies animales, terminó pasando suavemente la lengua por mi glande para también sentir su sabor.
    
    Ya me había desecho de todo atisbo de cordura, era un animal dominado por la calentura, tomé a Caramelo en brazos, él se aferró a mi cuello con sus manitas y a mi cintura con sus piernas, lo llevé a la cama, lo desvestí con cuidado y me quité yo toda mi ropa también, sin preguntarle si quería, no fue necesario, se notaba entusiasta de quedar ambos completamente desnudos, y yo gozando cada centímetro de su piel tierna, piel que llevaba algo de mi sangre. Lo besaba mientras deslizaba mis manos por ese cuerpo infantil tan entregado, como un regalo de los dioses griegos, de esos a los que les gustaban estos juegos de los mortales. Fue un abrazo muy cálido que luego llevó mi boca a su espalda, volteándolo suavemente en la cama y dejando su potito al aire. Lo besé desde la nuca hasta la rajita entre esas pelotas de carne que son sus nalguitas, en esa abertura ...
    ... hermosa me deslicé hasta su culito virgen, introduciendo de a poco mi lengua en ese hoyito rosado.
    
    Caramelo respiraba muy agitado y se notaba que contraía cada cierto rato su culito emitiendo un pequeño quejido de gusto, me incorporé desde esa gloriosa carne y lo miré de frente, tenía sus ojitos brillantes y muy abiertos y respiraba por la boca, apenas pudiendo con el ritmo de su corazón. ¿Bebé, te gusta estar conmigo? ¿te gustan los besitos que te doy? Casi sin poder articular me respondió lo que yo a esas alturas sabía “Me gusta mucho Tommy, quiero estar siempre así contigo” lo bese de nuevo pero esta vez como picoteándolo, en juego que le dio cosquillas. Ahora bésame tú a mí también, le dije, poniéndome de rodillas en la cama y dejando mi pico alzado frente a su carita, con los ojos como plato, lo tomó nuevamente en sus manitas y lo dirigió a su boquita, le dio besitos suaves que fueron una maravilla, pero yo quería más. Abre la boca y chúpalo como si fuera un helado, le dije, Muy obedientemente abrió lo más que pudo sus enrojecidos labios, tragándose completamente la cabeza de mi pene, yo soy circuncidado, y fue una delicia tener mi glande completo en su paladar y sentir los chupetones rodeado de su saliva que se escurría por la comisura de sus labios. Se lo metí un poco más hasta que empezó a hacer arcadas y lagrimear, no quise asustarlo, así que no insistí de momento.
    
    Mis bolas estaban que explotaban, por lo que le dije a mi bebé que la recibiera en su boquita, ...