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El Apartamento 29
Fecha: 18/03/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Birkin1990, Fuente: TodoRelatos
NOTAS: Esta historia fue hecha con IA y editada por su servidor, no se si esta permitido, espeor que no vaya a ver ningun problema, pero igual aclaro nuevamente, esto no fue hecho por mi, fue hecho por una IA y yo lo edite para hacerlo mas compresible porque creanlo o no, no se entendia nada, parecian pedazos sueltos de varios capitulos, pero no voy a justificar nada, igual espero que lo disfruten ya que esto fue hecho con esa intencion. El Apartamento 29. Laineth jamás creyó en fantasmas, ni en demonios, ni en esas tonterías paranormales que veía en películas de bajo presupuesto. Para ella, todo tenía una explicación lógica. Por eso, cuando firmó el contrato del apartamento 29 en el edificio Manhunt, lo único que pensó fue en el bajo precio y la cercanía a la universidad. Laineth era una joven de 23 años, de rostro redondo y mejillas sonrosadas, con un corte de pelo "hongo" que le caía hasta la mandíbula, tan pulcro que parecía recién salido de una película de los años 60. Sus gafas cuadradas, siempre ligeramente deslizadas hacia la punta de su nariz, le daban un aire de bibliotecaria seria, aunque detrás de esos cristales gruesos se escondían ojos curiosos y astutos. Vestía como una maestra de primaria de otra época: suéteres de lana holgados, faldas por debajo de la rodilla y zapatos cómodos, pero nunca deportivos. Siempre llevaba un libro bajo el brazo y una libreta de notas llena de teorías criminales y perfiles psicológicos. Su vida era ordenada, ...
... predecible: estudiar, ahorrar y soñar con trabajar en el FBI algún día. Pero todo cambió el día que conoció el Apartamento 29. —"¡No lo alquiles, Laineth! ¡Ese edificio tiene mala vibra!" —le advirtió Valeria, su compañera de clase más supersticiosa, mientras agitaba sus uñas pintadas de negro como si estuviera alejando espíritus malignos. —"No seas dramática, Val. Seguro solo es barato porque está viejo" —respondió Laineth, ajustándose las gafas con escepticismo. —"No, en serio" —intervino Daniela, la más sensata del grupo, bajando la voz—. "Hace años pasó algo raro ahí. Dicen que en los 80, un artista vivía en ese apartamento y… desapareció. Pero dejó todas sus cosas. Como si se hubiera esfumado en medio de la noche." —"¿Y qué tiene que ver eso conmigo?" —preguntó Laineth, aunque un escalofrío le recorrió la espalda. —"Que algo se quedó ahí" —susurró Valeria, acercándose—. "La gente dice que se escuchan… suspiros… en la madrugada. Como si alguien estuviera… disfrutando… pero no hay nadie." Laineth soltó una risa nerviosa. —"Vamos, ¿en serio creen en fantasmas calientes?" —"No es un fantasma, Laineth" —dijo Daniela, seria—. "Dicen que es algo más antiguo. Algo que se alimenta." Laineth ignoró sus advertencias. Después de todo, ella no creía en leyendas, dedicó los primeros tres días a limpiar meticulosamente cada rincón del apartamento. Pasó el trapo sobre los marcos de las ventanas, aspiró hasta el último rincón del suelo de madera vieja y desinfectó el ...