1. Infidelidad en los probadores


    Fecha: 19/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: CornerOnTheNet, Fuente: CuentoRelatos

    ... susurraba al oído todo lo que yo ya sabía…
    
    ―Eres mi puta Adri, sabes que te follaré siempre que quiera, ¿verdad?
    
    ―Sí, ahhh, sí, me estás matando…
    
    ―Te gusta que te la claven hasta el fondo?
    
    ―Ohhh, dios, sí… no pares. Vas a hacer que me corra, mmm, no pares…
    
    ―Sí, córrete puta, como sólo te corres conmigo… eres mía…
    
    ―Sí, sí, no pares, por favor, Ángel, sigue así, fuerte, fuerte, que me corro, que me corrooo
    
    ―Ahhh, sí, puta, me encanta notar como tu cuerpo se parte en dos… me encanta jugar con tus tetas. Tu cuerpo me ―pierde puta…
    
    ―Ahhh, diosss…
    
    ―Shhh, nos van a oír…
    
    Decía esto mientras sacaba su enorme polla de mí. Al instante sentí su vacío en mí. No quería que se fuera nunca. Lo quería dentro de mí, así, fuerte, total. Entregarme a él, que supiese que era su puta, que haría todo lo que me pidiese.
    
    En ese momento Ángel se sentó en la butaca. Con los pantalones en los tobillos, me hizo un gesto claro. Yo no le hice esperar y en un momento ya estaba sentada encima de él. Le agarré su impresionante polla, totalmente húmeda por mis fluidos, y comencé a jugar con ella en mi coño… subía y bajaba por mi rajita, estimulándome el clítoris, haciéndome perder el sentido… cuando sentí que era el momento, me la introduje. Sobra decir que entró como si nada. Era increíble ver cómo desaparecía aquel aparato en mi coño, a priori demasiado estrecho para aquel grosor. Verlo ahí debajo, mirándome totalmente salido, mientras me agarraba y me comía las tetas era ...
    ... demasiado para mí.
    
    ―Ufff Adri… me vuelves loco… cómo me follas…
    
    ―Ahhh, ¿te gusta así? ¿Eh? Mmmm.
    
    ―Sí, sigue cabalgándome así Adri. Ohh dios, vas a hacer que me corra
    
    ―Sí, eso es lo que quiero. ¡Quiero que te corras dentro de mí, que me llenes Ángel! Oooh por dios, eres el mejor…
    
    ―¡Sí Adri, sí, me corro!
    
    ―Ahhh, cabrón, sí, derrámate en mí Ángel. Mmmm, dios, no pares, no pares, ¡métemela toda cabrón!¡ Adoro tu polla hijo de putaaa!
    
    ―Aaaah, sí, síiii, me corroooo, putaaa, me corrooo
    
    ―Oooh, dios, síiii, síiii, me matas, me matas, ahhh, mmm diooos
    
    No sabía ni qué hora era, pero seguro que ya era tarde para mi cita. Cuando vi el móvil tenía 3 llamadas y un mensaje de Santi: ¿”dónde estás?”. El pobre. Realmente siento esto. Lo que le hago, lo que no sabe. Siento no poder controlarme, siento no ser fuerte. Y luego me digo que esto es una bobería, que realmente lo quiero, y que lo de Ángel cuando quiera se me pasa… pero sé que no es así, y se me nubla todo.
    
    “Lo siento cariño, el ensayo se ha alargado un poco. Espérame en la cafetería, que llego en un minuto”.
    
    Eso le contesté mientras Ángel me miraba con cara de satisfacción, como un cazador que ha vuelto a cobrarse una pieza importante. No me había puesto ni los pantalones. Ángel ya estaba vestido. Se fue, no sin antes comerme la boca con un beso de animal enjaulado que volvió a humedecerme.
    
    Al final ni me probé los pantalones. Salí del probador avergonzadísima porque sabía que las dependientas y todo ...