-
Señorita en la calle, puta en la cama (II)
Fecha: 20/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: ks2tfe, Fuente: TodoRelatos
... silencio. - ¡Ya me cayó a mí la piedra!, dije. A ver en mi opinió respeto todas sus posturas, creo que hay que probar cosas, creo que deben hablarse bien y ver a qué están dispuestos, ir poco a poco y sobre todo no obligar o forzar. Añadí. - ¡Qué bien quedaste!, dijo Laura. - No, pero si a él no le gusta, y ella tampoco cede en otras cosas... ¿saben que hay otras formas y maneras no? Todos tenemos fantasías y variantes hay muchas, añadí - ¿Ah sí?, a ver doctor amor, ilústranos con una fantasía que podamos hacer realidad para que ambos cumplamos parte de nuestros sueños sin ir tan lejos, dijo Mónica muy graciosa y con retintín. Miré a Laura. No sabía que podría pensar de mí, pero no iba a quedarme callado. - ¡Muy sencillo!, él no quiere verte con otro. Tú no quieres estar con otra. Nose si aceptarías que él sí. Entiendo que sí por lo del intercambio. Pero claro si te gustaría intercambio es por que te daría morbo follar frente a él. ¿y si cada uno cede un poco y follan con otra pareja enfrente? Ambos podrían mirar... oir... y no tendrían por qué ir más allá que con sus propias parejas. Quizás no es lo que busquen... pero podrían ir viendo si gusta...si se sienten cómodos al ser vistos y si podrían más adelante dar un paso más o no... De cualquier forma es una experiencia nueva y oye... sino gusta con no quitarse ropa o apagar luces tienen. Al terminar, todos se habían quedado como en otra dimensión procesando los pros y contras. Buscando una respuesta. ...
... La que fuera. Se miraban pero no articulaban palabra. - Cariño, me has dejado de piedra. Dijo Laura rompiendo el hielo. Nunca se me habría ocurrido. - Algo así, sí me atreveria, dijo Marcos. Lo hemos hecho en lugares públicos, siempre pensando en si nos vieran, aunque lo hemos sabido hacer ya que nunca nos han cogido, pero nos ponía mucho. Enseguida recordé la última noche de acampada y cómo me follaba a su cuñada mientras los veíamos. ¡Qué ilusos!. Mónica, se levantó... cogió la botella de vodka, se bebió un gran sorbo y se fue hacia Marcos. Lo tiró hacia atrás y sentándose frente a él, empezó a besarlo. Se había puesto como una moto y ya le importaba todo poco. La idea no es que le hubiera gustado, es que tenía que hacerla realidad ya. Laura y yo nos miramos y sonreímos. Me levanté del sillón pequeño me acerqué a ella que estaba en la tabureta de la barra. - Pero ¿qué has hecho? Me dijo riendo. ¿Has despertado a la bestia?. Besé sus labios y luego bajé a su cuello. Saqué uno de sus pechos del escote y besé su pezón ya duro como una piedra. Luego me puse detrás de ella y la dejé mirando a la pareja. Mientras masajeaba sus pechos y seguía besando su cuello. La veía cerrar sus ojos de placer, pero sin quitar mirada a los chicos. Mónica se había deslizado hacia el suelo, y de rodillas habia liberado la polla de su esposo y la chupaba con ganas. Laura miraba aquella escena, por lo que bajé mi mano hacia su cuño y abriéndose lo noté ya chorreando. ...