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Señorita en la calle, puta en la cama (II)
Fecha: 20/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: ks2tfe, Fuente: TodoRelatos
... Estaba muy cachonda viendo aquello. La verdad es que me concentraba más en Laura y lo que hacía que en ellos. Mónica no me atraí nada y mucho menos verle la polla a Marcos, pero ver a Laura cachonda me gustaba, por lo que me empalmé como un burro. Apretaba mi polla en el culo de Laura, mientras le masajeaba el coño. Primero sobre el pantalón y luego, desabrochando el botón y metiendo mi mano por dentro. Mónica se levantó y bajó sus bragas por debajo de su minifalda, dejándolas caer al suelo. Se colocó sobre Marcos y enterró su polla en su coño. Jadeando con desesperación. En ese momento Laura sintió que no estaba del todo cómoda. Sacó mi mano de su coño, me cogió de la mano y fuimos a la terraza. Desde allí escuchábamos a los chicos, podíamos vernos de lejos, pero no se apreciaban tanto las partes. Yo lo preferí. Laura se puso a cuatro patas. De lado a los chicos y sin quitarnos la ropa, bajé sus pantalones hasta sus rodillas y le apoyé mi polla en su ya chorreante coño, que no ofreció obstáculo a ser penetrada. La embestía mientras sus nalgas sonaban y sus gemidos eran bastante fuertes. Nosotros perdimos el contacto con ellos, aunque cuando nos dimos cuenta... Mónica estaba de pie en la barra mirando hacia nosotros y Marcos, se la follaba por detrás. Ella tenía una mano apoyada dn la barra y se masturbaba con la otra. Laura quiso cambiar de postura. Se colocó boca arriba y yo de pie la penetré frente a frente sujetando sus piernas con mis ...
... manos. No tardó en empezar a correrse y al oirla yo seguí tras ella. Mis jadeos y los de Laura, provocaron una reacción en cadena haciendo que Mónica se viniera de pié, acostandose casi por completo sobre la barra. Marcos parecia estar a punto. Nosotros nos quedamos abrazados, besándonos y riendo en silencio. Cuando nos giramos. Mónica estaba de rodillas chupándole nuevamente la polla. Yo no quería ver aquello, pero Laura más curiosa, siguió mirándolos. Marcos la veia como los observaba y de pronto se fue lanzando todo su semen a la cara y la boca de Mónica, sin dejar de mirar a Laura acostada (vestida) y conmigo encima abrazados. Ambos se repusieron y fueron al baño. Nosotros aprovechamos para reponernos y también vestirnos sin ser visto. - Ha estado bien, dije en voz baja. - Hemos hecho una obra de caridad, sonrió. Has estado divino, me dijo. A ver me ha dado morbo porque estabas tú, pero no quería que me vieran desnuda, pero tampoco romperles el juego, añadió. Nos reimos pícaramente. Ella sabía que a mi Mónica no me atraía. No era mi tipo. Cuando los chicos salieron nos ofrecieron quedarnos a dormir. Ya eran casi las 3:30 de la mañana, pero preferimos irnos. Al dia siguiente me llegó un mensaje. Era Nuria. - ¿Te apetece un café? ¿Quiero contarte aquello? Miré la hora. Las 8.00 No hacía sino cuatro horas que habia dejado a Laura en su casa. Pero acepté. Al llegar al bar, ya estaba Nuria allí en la mesa. - ¡Buenos días! ¡qué cara ...