-
Estando de cacería es la primera vez que me sucede algo así.
Fecha: 22/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Me encontraba preparándome para salir de cacería, cuando se presentó un joven, que dijo que deseaba salir a cazar jabalíes, realmente no lo pensé mucho, y lo invité, a que me acompañase. Pero de inmediato fue bien sincero conmigo al decirme que aparte de que no tenía ninguna experiencia, tampoco tenía un rifle apropiado, ya que solamente había casado ocasionalmente, algunas perdices, y conejos con un rifle calibre 22. Yo le dije que, si él compraba sus municiones, yo le podía prestar alguna de mis armas, para que cazara algo. Ya había comenzado anochecer, cuando finalmente nos pusimos en camino al coto de caza, al que acostumbro ir, nos encontrábamos cerca de mi campamento, cuando al cruzar una quebrada, mi joven acompañante, perdió el equilibrio y cayó en una profunda y fría poza, por lo que salió completamente empapado. Al principio no le di importancia al accidente, pero apenas llegamos al campamento, se desató una fuerte tormenta, la que no permitió que prendiera una fogata, y a duras penas pude armar la tienda de campaña. Ya dentro de la tienda de campaña fue que me di cuenta de que mi acompañante, realmente estaba congelado, temblaba, titiritaba de frío, parecía más dormido que despierto, y a pesar de la poca luz, me dio la impresión de que se estaba poniendo azul. Por lo que, sin dudarlo, le ordené que se quitase toda la ropa. El pobre se encontraba tan mal, que apenas y podía moverse, por lo que yo mismo, tuve que quitarle toda la ropa mojada que tenía puesta, hasta ...
... dejarlo por completo desnudo. Después de eso lo acosté, dentro de mi saco de dormir, ya que el de él también se mojó, pero la impresión que me dio fue que, si no lo calentaba de alguna forma, o manera, por lo menos iba a sufrir de una neumonía, o pulmonía. Así que lo único que se me ocurrió hacer, fue meterme dentro de mi bolsa de dormir, para darle calor. Pero debido a la lluvia, mi ropa estaba algo mojada, así que me desnudé, y colocándome tras de él lo abracé, para darle algo de calor. Por un largo rato, le fui dando fricción a su cuerpo con mis manos, pegándolo a mi pecho, hasta que me dio la impresión de que su temperatura, había comenzado a normalizarse. Ya estaba yo a punto de quedarme dormido, cuando comencé a sentir, que sus nalgas comenzó a restregarlas contra mi cuerpo, la verdad es que pensé que se debía, a que su cuerpo estaba buscando algo más de calor. Pero a los pocos segundos, y de manera inconsciente, me doy cuenta, de que mi verga que se encontraba apoyada contra sus nalgas, se me comenzó a poner bien dura. Yo separé mi cuerpo ligeramente, pero su rección inmediata fue la de echarse un poco más hacia atrás, hasta que nuevamente sentí sus frías nalguitas, presionando mi parada verga. Estaba a punto de volver a echarme hacia atrás nuevamente, cuando sentí que una de sus manos, agarró mi verga, y casi de inmediato la dirigió al centro de sus nalgas, al tiempo que nuevamente comenzó a restregarlas contra mi verga. A mis sesenta años de edad, jamás ni nunca había ...