-
Estando de cacería es la primera vez que me sucede algo así.
Fecha: 22/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... llegado a tener ese tipo de intimidad con ningún otro hombre, pero al sentir como su mano agarró mi miembro, y sin perder tiempo lo comenzó a restregar entre sus frías nalgas, no me quedó más remedio, que dejar que la naturaleza siguiera su curso. A medida que la cabeza de mi verga, fue penetrando su esfínter, fui sintiendo un sabroso calorcito dentro de su apretado culito, por lo que ya incapaz de poder detenerme, le enterré por completo todo mi pedazo de carne. En eso momentos, escuché como en lugar de quejarse por el dolor, me pareció que sus gemidos, y chillidos se debían al placer que estaba sintiendo él en esos momentos. Si les dijera que, en ese momento, quería sepárame de su cuerpo, les mentiría, lo cierto es que lo abracé con más fuerza, y a medida que él comenzó a menear sus caderas, yo me dediqué en cuerpo, y alma, a meter y sacar toda mi caliente verga, de entre sus frías nalgas. A medida que yo seguía penetrándolo, una y otra vez, creo que instintivamente, me dediqué a mordisquearle su nuca, y orejas, al tiempo que sentía como él se quebraba entre mis brazos, gimiendo y chillando una y otra vez, en cada ocasión que yo nuevamente le enterraba todo mi pedazo de carne. Así estuvimos gran parte de la noche, mientras continuaba lloviendo a cantaros, ...
... fuera de la tienda de campaña. Si en cierto momento me vine dentro del apretado culito de Ignacio. Pero quizás por el frio, la lluvia, y lo bien que me sentía, me quedé abrazado a él. Apenas los rayos del sol aparecieron, milagrosamente se puso de pie, y de manera bien resuelta, totalmente desnudo, lo vi, dirigirse a la quebrada. En la que de seguro se lavó las nalgas, ya que al poco rato regresó a la tienda de campaña, y sin más ni más, agarró su húmeda camisa, limpió mi verga con ella, y ante mi propio asombro, gustosamente se dedicó a mamar mi verga. En cosa de breves segundos, al sentir como su húmeda y caliente boca, y lengua jugaban con mi verga, se volvió a tonificar, yo gustosamente esperaba que siguiera mamándome la verga, pero en lugar de eso, una vez que se me volvió a poner bien dura, el joven se detuvo, se colocó sobre mí, con sus piernas abiertas, y poco a poco se fue agachando, descendiendo su culo, hasta que nuevamente mi parada verga lo volvió a penetrar. Desde mi punto de vista, parecía que estaba cabalgando, chillaba, gemía y hasta se reía, a medida que una y otra vez toda mi verga penetraba su apretado culito, sin parar. De más está el decirles que en esa ocasión no cazamos nada, pero en ocasiones sucede lo mismo cuando él decide acompañarme.