1. Economista y prosti: Entregada a un desconocido (2)


    Fecha: 24/03/2026, Categorías: Confesiones Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos

    ... presentaré a mi esposa, la señora Sofía xxx.
    
    Ojalá pudiéramos mostrarles la cara que dice Tommy que puso Juan José en el momento de oír mi nombre.
    
    Justo entonces, entré yo. Sin darle a Juanjo el tiempo de reaccionar al golpe sorpresivo de mi identidad.
    
    Vestía algo muy sencillo y a la vez muy lindo a mí parecer. Total inspiración griega de mi modista, basada en los “chios” de las hetairas. Pero, sabiendo el uso que yo le daría, su inspiración la llevó a modificar lo que debería ser una sola pieza hasta los tobillos, cortándolo a la altura de la cintura.
    
    La parte superior, muy sencilla, cruzada, se cierra sobre el hombro izquierdo con un broche que es parte de un juego de broches que traje de París. Primorosamente hechos en bronce dorado, lucen como oro, de forma un tanto circular pero con borde irregular, tienen punzonado un rostro de mujer.
    
    La parte inferior de mi outfit, aún más sencillo si cabe, una tela igual, que me cubre hasta los tobillos, también sencillo cierra a la izquierda, sobre la cadera, pero deja totalmente te expuesta la pierna de ese lado, por un corte en la tela, cuya parte derecha solamente te llega a mi cadera para prenderse con el broche.
    
    Al cuello, una cadena de oro, con un tercer medallón igual a los broches, que cae entre mis tetas. Sandalias de taco alto, ¡en época griega no existían stilettos! Ja ja
    
    —¡Sofia! atinó a exclamar Juanjo.
    
    —Ella misma, mi esposa… dijo Tommy. ¿Te molesta?
    
    —Les juro, al ver las fotos, yo pensaba ...
    ... que así debe ser el cuerpo de Sofía. ¡Y lo es! ¡Me asombran y estoy feliz!
    
    —Hoy será tuya, dijo Tommy mientras hacía ademán de sentarnos. Así lo hicimos, hablamos largo rato, yo abría cada vez más la abertura de la falda de mi “Chíos “ mientras nos conocíamos un poco, aprendíamos quién es cada uno, y le explicábamos a Juanjo cuanto deseábamos este momento pues “Tommy nunca me había podido entregar totalmente a un hombre que él convenciera”.
    
    Mi marido comenzó a acariciar mis piernas, “mira Juanjo, que bella piel tiene, dijo mientras descubría mi pierna izquierda hasta el pliegue de la ingle”, sin que se viera lencería, pues no la había.
    
    —Amor, dije; seguramente el caballero que me has traído desea conocerme mejor… y me puse de pie.
    
    Tommy hizo lo mismo, diciendo que Juanjo disfrutaría de ver a pleno lo que sería suyo minutos después.
    
    Me abrazó por la cintura, y levantó la falda de mi indumentaria, mostrándole mi culo sin prenda alguna. Luego la dejo caer. Desprendió el broche de mi top, y lo arrojó lejos.
    
    Siempre conmigo de espaldas a Juanjo me desprendió el broche de la falda y la hizo caer.
    
    —Mirá lo que vas a tener, dijo Tom mientras me hacía girar, es toda para vos hoy. Yo me mantuve erguida, mirando arriba, como diciendo “estoy aquí esperando que me tengas”.
    
    —Juanjo dijo Tommy, quiero llevarla al dormitorio para que allí sea tuya, síguenos por favor. Me tomó de la mano y subimos la escalera que lleva a la suite. Yo trataba de mover delicadamente mis ...
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