1. El sometimiento de Karen (parte 4)


    Fecha: 25/03/2026, Categorías: Grandes series, Autor: Azzzul, Fuente: CuentoRelatos

    ... zipper con mucho cuidado, hizo a un lado el bóxer y ahí estaba, se veía un pedazo de ese enorme trozo de carne. Francisco le ayudo a bajarse los pantalones para que se le facilitara, ella tomo la enorme verga y la jalo del bóxer quedando al descubierto. Karen sintió que su piel se erizaba, como que se le iban las fuerzas, por fin su sueño dorado estaba frente a ella, la enorme verga de 10 pulgadas de Francisco.
    
    La tomo con sus dos manos, la observo como cuando un arqueólogo encuentra una antiquísima pieza de oro, como si fuera algo sagrado, le bajo la piel quedando la cabeza al descubierto. Francisco sintió que la sangre le empezó a recorrer la polla, poniéndola cada segundo más dura y roja.
    
    Karen sentía como la verga de Francisco se empezaba a endurecer entre sus manos, sentía como palpitaba como si fuera una enorme serpiente. Su corazón latía fuerte, su vagina se inundaba. Karen recorría con su mirada desde el tronco hasta la punta de la enorme pinga de diez pulgadas.
    
    -¡Señorita!
    
    -¡Puta, puta por favor! –dijo con voz suave.
    
    Karen se acercó la verga a la boca, tuvo que abrirla a lo más que daba para que la cabeza entrara, dándole las primeras chupadas ¡Sintió la gloria! por fin la polla de Francisco estaba en sus labios, lo que por años había deseado hoy era una realidad, el sabor le pareció exquisito. Francisco ya no pudo más.
    
    -¡Haaa puta! Que rica boquita.
    
    Karen alzo la mirada, fijando sus ojos a los ojos negros de su empleado. El capataz vio como con ...
    ... trabajo se metía la punta de su verga a la boca, vio como sus tetas le colgaban, vio las nalgas de Karen traslucirse en la tela trasparente del baby doll, eso lo elevo su calentura en segundos.
    
    -¡Chupa, chupa putita!
    
    Karen noto que la polla de francisco se había puesto como fierro, la tomo y la abrazo besándola de abajo hacia arriba, y cerrando los ojos empezó a recorrerla con su lengua de un extremo a otro, su sueño era ya una realidad.
    
    -¡Esta hermosa! ¡Que rica verga tienes! –decía Karen ya muy excitada.
    
    Era la bella y la bestia, lo delicado de Karen y lo brusco del campesino, lo que Karen no sabía era que en verdad Francisco era un loco caliente. Si bien la polla de don Carlos que apenas hace unos días había estrenado su vagina era grande, no se comparaba con la de Francisco. Y si bien el usurero era un depravado y vil en el sexo, Francisco era salvaje, corriente y más cerdo.
    
    Acostumbrado a follar putas de la peor calaña, sus favoritas para que aguantaran sus dimensiones habían sido las veteranas de grandes traseros, de vaginas anchas, de fundillos abiertos ya de mucho uso, acostumbrado a lo guarro, había follado en el campo, en el rio, sobre las rocas, en la calle. Había desgarrado infinidad de vaginas. Muchas putas al verlo se escondían por miedo a ser lastimadas. Nuevamente Karen iba a ser víctima de un despiadado animal.
    
    Karen no dejaba de disfrutar la enorme pinga morena y dura, hasta podía sentir en su boca las formas de las venas. Empezó a lamerle ...
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