1. Gloria se convierte en una esclava


    Fecha: 26/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: piesitos, Fuente: TodoRelatos

    ... mucho. –dijo Gloria.
    
    –¿En serio? –preguntó Bárbara.
    
    –Me parece una idea increíble, pero realmente es como si fueses una puta, es decir, no vendes tu cuerpo, pero vendes juegos eróticos y fantasías sexuales pero los tuyos no el de ellas. –dijo Bárbara.
    
    En ese tiempo, estaban las dos hablando como siempre, y se notaba que Gloria, había madurado. Había cambiado, y podía ser para bien, porque era como más humana con respecto a antes.
    
    En ese momento, llegaron Susana como Natalia, entrando por la puerta. Serían las 20:40 horas, y sobre las 23:40 horas a las 0:40 horas, se iban a ir.
    
    –Hola. –dijeron ellas, dejando sus cosas y denudándose.
    
    La verdad que parecían desnudistas, pero se habían acostumbrado a ir desnudas siendo esclavas y claro, el calor con la ropa les molestaba. Ese día, Bárbara no tenía que ir a trabajar, por lo que, disfrutó de una tarde tranquila con Gloria arrodillada, adorando sus pies como su esclava sexual.
    
    –Hola, chicas. –dijo Gloria.
    
    –¿Qué tal estás? –preguntó Natalia.
    
    –Bien, he aclarado mis ideas y sobre lo que me gusta. –respondió Gloria.
    
    –Me alegra saberlo. –respondió Natalia.
    
    Se acomodaron y estuvieron hablando de sus cosas. Gloria, miraba la televisión, y observaba a las tres, fijándose en sus cuerpos. Sobre todo, en sus pies, a los que se había hecho adicta desde que comenzó a lamerlos.
    
    Llegó la hora, y Gloria se puso de rodillas para que Bárbara, cogiese el extremo de la cadena a que estaba enganchada su ...
    ... collar.
    
    –Bueno, vamos a pasear, nos vemos luego. –dijo Bárbara, yéndose por la puerta.
    
    La verdad tanto Susana como Natalia, les daba algo de envidia y sintieron celos, y se fueron a la puerta y antes de que se abriese la puerta del ascensor, abrieron la puerta para ir hasta donde estaba Bárbara, y se arrodillaron con su extremo en la boca.
    
    –Pero, esto es…–dijo Bárbara.
    
    –¿Es en serio? ¿Queréis que os saque como a perras a todas? –preguntó Bárbara, no creyéndoselo, así que cogió los extremos, y abriéndose la puerta, pasaron a dentro, estando dos chicas dentro, que eran vecinas de ellas.
    
    Se quedaron alucinadas y sorprendidas, preguntándose de qué se trataba eso. Si era una broma o si se estaban quedándose con ellas.
    
    –¿Esto es una broma o qué? –preguntó Elena.
    
    –No, en absoluto, voy a sacar a mis perras al parque. –respondió Bárbara.
    
    Las se quedaron con los ojos como platos, mirándolas, pero las tres miraban sólo a sus pies o al suelo.
    
    –De todas formas, quiero mostrar que mis esclavas y perras están educadas y muy bien adiestradas. –dijo Bárbara.
    
    –Saludad a mis vecinas, esclavas. –ordenó Bárbara, que buscaba humillarlas y denigrarlas para que se excitasen y fuesen soltando sus fluidos vaginales. De esa manera, los perros que quisieran montarlas, no les harían daño, humedeciendo sus vaginas.
    
    Las tres, hicieron una reverencia, y besaron los pies de las dos, pero comenzaban a sacar la lengua para lamérselos, y fue cuando Bárbara con su látigo las dio un latigazo a ...
«12...141516...»