1. Gloria se convierte en una esclava


    Fecha: 26/03/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: piesitos, Fuente: TodoRelatos

    ... cada una, sintiendo unos gemidos de dolor, que hicieron que dejasen de lamer sus dedos. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer.
    
    –No pasa nada, no las pegues. –dijo María.
    
    –No nos han hecho nada, sino causarnos curiosidad. –dijo María.
    
    –Muy bien, ya habéis oído a María, esclavas. –ordenó Bárbara, viendo como las tres, lamían sus pies, descalzándose las dos. Tenían los pies olorosos y sudados, y sucios la planta por andar descalzas, pero en un momento hasta que bajaron a la planta cero, les lamieron y chuparon sus pies.
    
    Es más, comenzaron a lamer la chancla, poniéndoselas y levantando las suelas, las tres lamían y parecía una competición, pero estaban cachondas perdidas, chorreando sus fluidos vaginales por sus sucios coños.
    
    Las puertas se abrieron y Bárbara, se despidió de ellas, mientras que las tres perras, ladraban. Tanto María como Elena, se quedaron sorprendidas, pero siguieron a Bárbara con sus esclavas.
    
    En un banco estaban Salma y Yesea y cuando vieron aparecer a Bárbara no con una esclava, sino con tres, alucinaron y comenzaron a reírse. A la misma vez, llegó Marisa y cuando estaban frente a ellas, las tres besaban los pies de esas chicas negras que Natalia conocía, pero que Susana no.
    
    En ese momento, comenzaron a lamer y a chuparlas sus pies, lamiendo su plantas sucias y ...
    ... sudadas, porque las dos habían estado caminando descalzas desde casa.
    
    Las tres lamían y chupaban sus pies, limpiando cada dedo y espacio de entre ellos, como las chanclas sucias que llevaban. Detrás se quedaron de rodillas en silencio.
    
    –No me lo puedo creer. –dijo Salma.
    
    –¿Tenías a tres esclavas contigo? –preguntó Yesea.
    
    –Si, son tres esclavas sexuales, y cuando llegaron a casa, sintieron celos y se vinieron conmigo. –dijo Bárbara.
    
    –La verdad que no lo termino de entender. –dijo Marisa, al llegar y ver como tanto su perro como el de ellas, las montaban para comenzar a follarlas, una detrás de otra, y cambiándose. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer.
    
    Corriendose dentro de sus vaginas y de sus culos, sodomizándolas hasta que los perros estuvieron satisfechos, corriendo y saltando por el parque. Mientras que las tres esclavas, jadeaban corriéndose como perras en celo. –¡Aaah, Aaah, Aaah! –gemía de dolor. –¡Mmm, Mmm, Mmm! –gemía de placer.
    
    Tanto Marisa como Salma y Yesea, veía las marcas de los latigazos en sus cuerpos, sin contar las marcas en su piel.
    
    –Veo que les has dado bien con el látigo. –dijo Marisa, excitada y cachonda perdida.
    
    –Sí, hay que educarlas, domarlas y someterlas hasta que te obedezcan. –respondió Bárbara.
    
    Salma y Yesea, miraban de cerca y las tocaban junto ...