1. Un viaje en tren y sexo brutal con un desconocido


    Fecha: 26/03/2026, Categorías: Gays Autor: natopo, Fuente: TodoRelatos

    Hola a todos!! Sigo por aquí contando mis experiencias y con ganas de que me comentéis las vuestras o lo que queráis. Aquí tenéis mi perfil https://www.todorelatos.com/perfil/1494416/
    
    Después de unas cuantas semanas con mucho trabajo, por fin llegaron mis vacaciones. Había planeado pasar unas semanas en el norte para huir del calor de Madrid. Nos íbamos mi pandilla de amigos a recorrer Galicia. Como os he contado otras veces, estos colegas son del colegio mayor y son heteros. Dos están ya casados y el resto buscando. Solemos hacer un viaje cada año para no perder la amistad y para hacer memoria de todos los años que llevamos siendo amigos.
    
    Al final tuve que quedarme unos días más que el resto trabajando porque agendé a unos clientes importantes. Ellos habían empezado por Coruña y ahí es donde nos íbamos a encontrar. Me pillé un AVE por la mañana para poder dormir un poco. Para los que no os acordéis de mí. Soy Nacho, delgado, pero fibrado, sin nada de pelo en el cuerpo, 178 cm y bastante moreno.
    
    La cosa es como siempre fui con el tiempo justo y casi no llego al tren. Me subí al vagón con la puerta ya cerrándose y con un susto en el cuerpo. Algunos se reían de mí por las prisas. Me tocó el asiento ese que tiene una mesa en medio e iba de espaldas al sentido del tren. La culpa, como siempre, era mía de no fijarme cuando compro los billetes. Me senté y ya un poco más calmado me puse la música que me había descargado y me dediqué a lo que más me gusta: observar a la ...
    ... gente.
    
    Había unas cuantas parejas jóvenes, un grupo de chavales que tenían toda la pinta de ir a hacer el Camino de Santiago, varios señores mayores y justo en diagonal a mí un chico que me pareció bastante atractivo. Pelo castaño, barba también castaña, tenía pinta de ser alto y bastante fuerte. Llevaba una camiseta apretada que marcaban sus pectorales. Vestía unos pantalones cortos que dejaban ver sus fuertes piernas. Me quedé un rato mirando lo bueno que estaba aquel chaval y como casi siempre me pilló. Me puse un poco colorado y se dio cuenta. Menuda vergüenza. Decidí ver una película para pasar el rato aunque la mirada se me iba cada poco al chico, que curiosamente siempre me estaba mirando. No sabía si me iba a calzar una ostia o que simplemente coincidíamos. La película era un coñazo y me quedé dormido como una media hora. Al despertarme me fijé que el chico no estaba y me levante para ir a comprar algo de comida a la cafetería. Pedí un bocadillo y una botella de agua y me puse a comer allí en la barra del vagón. Al rato apareció y también pidió algo. Pude verlo de pie y era gigante. Me sacaba como diez centímetros y estaba muy fuerte como el típico jugador de rugby. Intimidaba bastante. Terminó de pedir la comida, pero no se quedó allí a comer, se lo llevó al asiento. Yo estaba comiendo de espaldas al pasillo y para irse a nuestro vagón tenía que pasar por mi lado y aunque creáis que fueron imaginaciones mías tuve la sensación de que me rozó y eso que había mucho ...
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