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Un viaje en tren y sexo brutal con un desconocido
Fecha: 26/03/2026, Categorías: Gays Autor: natopo, Fuente: TodoRelatos
... espacio entre ambos. Quizás fueran más mis ganas que la realidad y no sucedió como os lo cuento, sin embargo, yo estaba convencido. Volví a mi asiento y otra vez nuestras miradas se cruzaron y además noté como se agarraba el paquete. En ese momento ya no sabía si estaba dentro de una película porno o aquello estaba sucediendo de verdad, pero os prometo que se estaba tocando la polla mientras me miraba. Para comprobarlo y estar seguro le volví a mirar y efectivamente debajo de la bandeja que se desplegaba del asiento se estaba tocando el rabo. La gente de su alrededor no lo veía. Podía verle porque estaba sentado en diagonal. La cosa no quedó ahí. Cuando terminó de comer se levantó y paso a mi lado para ir al baño. Justo en el momento cruzaba mi asiento (era el que daba al pasillo del vagón) se agarró la polla. Estaba flipando. ¿Era una señal? Giré la cabeza para mirar al baño y allí estaba en la puerta mirándome. Como no tenía nada que perder me levanté y me fui al baño con él. Estaba muy nervioso y dispuesto a volver a hacer el ridículo. Iba a entrar cuando apareció una madre con su bebé que también quería entrar y entonces se hizo imposible. Me tuve que volver a mi asiento y al rato apareció. Me hizo un gesto de extrañeza. Le señalé a la mujer para que entendiera que no pude entrar. Al minuto se volvió a levantar y esta vez se fue al otro baño, al grande, que estaba al otro lado. Le seguí y estaba ocupado. Nos quedamos los dos esperando sin decir palabra. La verdad es ...
... que era alto el cabrón. Grande, fuerte y muy guapo. Estaba atacado, era la primera vez que hacía una cosa parecida y no sabía muy bien como iba a salir eso. Son de esas situaciones en las que estás tan cachondo que ni piensas lo que estás haciendo. Al minuto salió la mujer que estaba y entramos. Cerró la puerta y se abalanzó sobre mí. Me empezó a comer la boca de forma muy salvaje y a agarrarme el culo. No era algo cariñoso ni nada de ese estilo, aquel tipo me agarraba con desesperación como si fuera suyo. Había tanta diferencia de tamaño que hubo un momento que me subió sobre el lavabo para que estuviéramos a mejor altura. Mi única obsesión era poder tocar aquel cuerpazo y sobarlo bien. Metí las manos por dentro de la camiseta y puede tocar aquellos abdominales y sus pectorales que eran muy peludos. Me bajé del lavabo y fui bajando para poder comerle la polla. Me arrodillé y se la saqué. Me quedé impresionado. Aquello eran más de 20 centímetros de polla, muy venosa. Me la metí en la boca y empecé a mamar, sin embargo, el ritmo que llevaba le parecía poco. Me agarró por la cabeza y comenzó a follarme la boca de una forma brutal. No sé cuanto tiempo estuvimos así porque en varias ocasiones casi no podía ni respirar. Cuando volvíamos a coger el ritmo notamos que alguien intentaba entrar. La puerta estaba cerrada, pero eso nos dejó claro que no teníamos todo el tiempo del mundo y él quería más. Me levantó, me apoyó contra la pared del baño y me bajó el pantalón y el bóxer. ...