1. Déjame contarte.


    Fecha: 27/03/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30

    Déjame contarte sobre mi “primera vez”. Normalmente siempre es especial para todos, o casi todos, pero todavía me emociono al recordar esos momentos tan significativos. Es mi historia y quiero compartirla con ustedes. Todavía era la niña de papá, recuerdo también la edad que tenía, pero quizás no sería conveniente decirla por obvias razones.
    
    Recuerdo la primera vez que me di cuenta de que los chicos no eran igual a las chicas, tenían un pene. No sé cual fue el motivo, pero me fascinó la idea de ver uno verdadero. No tenía muchas opciones por esos días, asistía a una escuela de solo niñas. Así que decidí quien iba a ser mi candidato más probable y cercano. Él era un hombre, por lo que debía haber sido un chico alguna vez. Había visto a mi madre desnuda un sinnúmero de veces, así que razoné que, habiéndola ya vista a ella, lo normal era ver desnudo a mi padre, de ese modo podría ver su pene. Por supuesto que es muy simple describirlo y escribirlo así, pero la cosa no me resultaba tan fácil, tuve que idear un plan para cumplir con mi objetivo.
    
    Mamá era enfermera del hospital local y tenía un par de días libres a la semana, que nunca eran los mismos, iban variando. Papá, por otro lado, tenía horarios vespertinos de nueve a seis de la mañana y los sábados y domingos no iba al trabajo. Concluí que la mejor oportunidad que tenía de ver el pene de mi padre, debía ser un fin de semana en que mamá estuviera en su trabajo. Por supuesto que inmediatamente comencé a fantasear sobre ...
    ... como lograría ver el pene de papá e incluso jugar con él si me daba el permiso, aunque me parecía imposible que papá me lo permitiera. Aún así, para poder ver uno real, me refiero a una polla de verdad; tenía que idear un plan muy bien elaborado.
    
    Mamá siempre me levantaba para ir a la escuela durante la semana, incluso en sus días libres, y me iba a dejar a la escuela. Como papá trabajaba en el turno de noche, solo podía verlo los fines de semana, porque cuando yo llegaba de la escuela, él siempre estaba preparándose para irse al trabajo y cuando él llegaba temprano en la mañana, yo siempre me despertaba, porque me encantaba cuando el asomaba su cabeza en mi dormitorio y me lanzaba un beso diciéndome.
    
    —Buenos días princesita …—Mi sonrisa duraba para todo el día, había recibido el beso de papá
    
    Continuando con mi plan, me di cuenta de que nuestro gato, el Sr. Spock, siempre dormía en el dormitorio de mis padres, y sabía que le encantaba dormir entre las piernas de papá, porque mamá se giraba demasiado en la cama. Desde esa observación comencé a idear mi plan.
    
    El sábado por la mañana esperé hasta que mamá se fue al trabajo. Yo entré a la habitación de mis padres, desperté a papá diciéndole que quería al Sr, Spock. Me metí rápidamente en la cama y apoyé mi cabeza casi directamente encima de donde supuse estaría su pene, comencé a acariciar al Sr, Spock. Creo que papá estaba demasiado sorprendido como para moverse o decirme algo. Sea como sea, me dejó hacer. Mantuve mi ...
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