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Déjame contarte.
Fecha: 27/03/2026, Categorías: Hetero Incesto Sexo con Maduras Autor: Juan Alberto, Fuente: SexoSinTabues30
... Sentí las caderas de papá moviéndose repetidas veces, entonces pensé que había llegado la hora, agarré al Sr. Spock y lo moví con mi boca abierta sobre la cabezota dura del pene de papá. Él lanzó un fuerte gruñido y se sacudió. Volví a girarme y sentí mi oreja toda mojada, juraría que su pene expulsaba alguna substancia líquida y tibia. Sin poder evitarlo, me restregué varias veces sobre esa humedad, me parecía algo increíble, así que me senté para verla. Las sábanas eran celestes y justo donde estaba su pene había una gran mancha húmeda, viscosa y clara, creo que con tonos de blanco. Le sonreí contenta y le pregunté. —¿Hiciste eso por mí? … Papá todavía con la respiración entre cortada me dijo con voz enronquecida. —Sí, cariño … Eres mi princesita adorada … Estaba feliz, pero todo me parecía un poco raro, ¿Qué será esa cosa que le salió? Sin siquiera pensar, puse mi dedo en mi mejilla, la limpié y me lo llevé a la boca, lo lamí para saborear la sapidez de esa cosa nueva que había visto. Papá abrió mucho sus ojos y respiró profundamente cuando hice eso. Por el resto del día todo siguió su curso normal, excepto que papá mencionó que no le había dicho nada a mamá de nuestros abrazos y el Sr. Spock. Se me quedó mirando, así que me hice la señal de la cruz sobre mi corazón. Papá otra vez tuvo que hacer la lavadora y ordenar su cama. Cuando mamá llegó, inmediatamente se fue a su dormitorio, luego volvió a salir. Parecía que pensaba a alguna cosa, pero nunca dijo ...
... de que se trataba. El domingo por la mañana mi corazón latía tan fuerte que pensé que mamá podía escucharlo cuando vino a despertarme y vestirme para pasar el día. Seguí la rutina habitual y no me quejé de nada. El domingo era el día para dormir un poco más, sin embargo, ella me vestía como para ir a la escuela. Cuando ella por fin salió, no escuché a su auto alejarse, así que esperé. Encendí la televisión y me puse a ver “Plaza Sésamo”. Al rato mamá volvió a buscar su bolso. Ella me vio viendo a Abelardo, Elmo y Enrique juntos a todos los demás. Sonrió y volvió a salir. Esta vez escuche a su auto alejarse. Ahora podía continuar con mi estrategia. ¡De seguro esta iba a ser la vez que iba a ver el pene de papá! Corrí a mi cuarto y me desnudé completamente, me puse solo mi viejo camisón. Si no podía ver el pene de papá hoy, al menos él podría ver mi panochita, eso era seguro. Busqué al Sr. Spock y no estaba por ningún lado, finalmente lo encontré en su cajita en la cocina; lo esperé, lo tomé en brazos y me lo llevé por el pasillo hacia el dormitorio de papá. Respiré profundamente y entré. Hoy mejor que ayer; papá estaba sentado cubierto solo por la sábana que cubría solo en parte su vientre, podía ver todos sus vellos por debajo de su ombligo. Pude ver la tienda de campaña que alzaba su pene ya durísimo. Le iba a preguntar si podía acurrucarme, pero él se me adelantó. —Deja al Sr, Spock en su lugar, princesita … Asentí y me subí a la cama dejando al Sr, Spock en su ...