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A DOBLE TIEMPO: un juego peligroso, parte 2
Fecha: 27/03/2026, Categorías: Hetero Infidelidad Autor: Afres, Fuente: SexoSinTabues30
Ya era lunes, otro día de viaje para llegar a trabajar, se recorrían 50 kilómetros desde la capital hasta llegar a la faena, siempre el mismo viaje de ida y de vuelta, el trabajo era monótono, siempre el mismo papeleo, entrada, se procesa, salida se empaca, con eso daba tiempo para pensar las cosas que habían sucedido, nunca pensé que eso iba a pasar, solo sucedió y ahora no podía llorar sobre la leche derramada y uffff si que derramé leche esa noche. Eran las tres de la tarde y el supervisor avisa que el camión con la entrega de la tarde tuvo un desperfecto en el camino y que no llegara durante el día. — Tomen sus cosas y vuelvan a casa que por hoy se ha terminado el trabajo, dijo el supervisor Al momento de escuchar eso no lo dudé y fui el primero en retirarme, ya en el centro de la ciudad un impulso me hizo realizar la llamada que cambió totalmente mi futuro. La rutina diaria del trabajo, la distancia entre el hogar y la faena, y las horas de reflexión solitaria no eran más que el telón de fondo de un instante decisivo. Ese lunes, cuando la noticia del contratiempo en la entrega llegó y liberó a todos de la jornada, no pude evitar sentirme impulsado por algo más allá de la razón: una llamada. Un simple número, una pequeña conversación, que sembraría las semillas de un cambio que no había anticipado. (suena un tono llamando, pasan unos segundos) — ¿Aló, quien llama? — Hola, mmmm soy Andrés, espero que no te hallas olvidado de mi en unos pocos ...
... días. — Imposible olvidarme de ti después de lo que hicimos, pensé que no me llamarías. — La verdad es que no se porque estoy llamando, fue un impulso que salió de la nada y ahora al escucharte creo que no me equivoqué. ¿Tienes tiempo para un café? — ¿eh?, Si, lo tengo, en unos 20 minutos salgo de la oficina, ¿donde estás? — En la casa de un amigo, te envío la dirección por mensaje. — (recibido el mensaje) mmmmm, queda a una media hora de donde estoy, ¡ya!, en una hora puedo estar ahí. — Bien, te espero por acá Mi amigo aun no llegaba del sur, la casa estaba vacía, acomodé un poco los muebles y dispuse el sillón más lejos de la ventana, no se porque lo hice solamente me dejé llevar pensado que iba a pasar otra vez lo mismo de la vez anterior. Ignacia al llegar me comentó lo bien que se sintió estar conmigo esa noche de sábado. — Fue un momento especial, empezó relatando, no sentía eso desde hace mucho, podría decir que estaba en sequía sexual desde hace mucho tiempo, meses, un par de años para ser exacta. Por mi parte mis pensamientos empezaron a navegar en un mar de múltiples alternativas, quería hacerlo otra vez. — Que bueno que te hallas sentido bien, creo que fue especial. Estaré solo, la casa es de mi amigo y no llegará hasta la noche, tal ves si quieres… Sin dejarme terminar la oración se lanzó con sus brazos sobre mis hombros y automáticamente mis manos fueron a su cintura, nuestras bocas se entrelazan en un beso profundo que nuestras lenguas ...