1. No siento remordimiento alguno


    Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: abuelo, Fuente: CuentoRelatos

    Quiero contarles algo que me ha pasado no hace mucho tiempo, de cómo mi marido casi me obligó a hacer algo que no quería, y como lo va a pagar por el resto de sus días.
    
    Soy Ana, de 32 años, de 1,68 de altura, pelo castaño largo ondulado, ojos verdes, mi cuerpo es bastante normal, delgada, de pechos no muy grandes, pero firmes y muy bien puestos en su sitio, vientre plano, caderas normales, culo poquitín respingón, y piernas largas y muy bien torneadas. Me case hace poco más de 6 años, mi vida de casada a pasado, yo diría que bastante bien, hasta que ocurrió lo que os voy a contar.
    
    En el terreno sexual todo a transcurrido de lo más normal, hasta que Juan “mi marido” en peso con sus fantasías, una noche mientras me tenía penetrada y a punto de una corrida mutua, me sorprendió preguntándome, “Ana ¿no te gustaría que otro hombre te penetrara y te hiciera sentir lo que yo te hago?”.
    
    Dando un grito, lo empujé de tal manera que casi se cae de la cama, me enfade mucho con él, la cosa duro varios días, en los que él era como un perrito faldero, pura docilidad, casi cuando todo estaba olvidado, una tarde de domingo viendo una peli en la tele y tomándonos unas copas, yo inconscientemente me pasé un poco con la bebida, cosa que aprovecho el para volver a sacar la conversación, “Ana no te enfades pero podías pensártelo, igual otro hombre te hace sentir cosas distintas, y a mí, que tu fueras feliz me haría gozar”, para que me dejase tranquila le dije que me lo ...
    ... pensaría.
    
    Después de varios días volvió a recordármelo, yo intente no darme por enterada, pero el insistió, y dos días después otra vez, así fueron muchas veces, hasta que consiguió, lo que seguramente se había propuesto, que yo en mi tiempo de soledad, pensase en sus fantasías, lo pensé tanto y tantas veces que incluso llegue a excitarme con la posibilidad de que otro hombre me pudiera penetrar, y hacerme suya, “os comento que sexualmente es Juan el único hombre que conozco” lo pensé tantas veces, que ya incluso cuando estábamos en la cama yo pensaba que lo hacía con otro, y eso me ponía sumamente cachonda, y llegaba a tener orgasmos como nunca los había tenido.
    
    Cuando a él le pareció oportuno “pues yo no tenía intención de sacar el tema” saco de nuevo la conversación, al principio muy tímidamente, y viendo que yo no me alteraba, fue entrando en materia y en detalles, que sería cuando y como yo quisiera, donde y con quien quisiera, pero eso si todo muy discreto, después de escucharlo, le dije que me lo pensaría, pero que no aseguraba nada, en la cara se le notaba lo contento que se había puesto cuando vio que no me enfade, esa noche follamos como locos hasta quedar extenuados, llegue a pensar que sería posible que el tío carbón pudiera disfrutar viéndome follar con otro.
    
    Como una semana después sacó de nuevo la conversación, entonces fue cuando le dije “de acuerdo Juan, me acostaré con otro, y lo haré solo por ti, pero con condiciones, seré totalmente libre para hacer lo que quiera, y ...
«1234...»