1. No siento remordimiento alguno


    Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: abuelo, Fuente: CuentoRelatos

    ... sola, a lo que rápidamente contestó que era una pena que con lo hermosa y guapa que era, hubiera veces que me sintiera sola, que no volviera a ocurrir, que para eso ya estaba él allí.
    
    Le tomé la palabra, y le comenté que seguramente, al día siguiente, Juan tendría que viajar a Madrid, en coche, y que para no estar mucho tiempo fuera regresaría por la noche, Luis se interesó por los horarios, a lo que le comenté, que cuando Juan hace ese viaje suele llegar a casa entre las 2 y las 4 de la mañana, llegamos a casa le di un beso que procuré que fuese un poco más largo de lo normal, y se marchó.
    
    Ya en casa, le dije a Juan “si no pasa nada mañana por la tarde noche, es posible que te ponga los cuernos, utilizaré la habitación de abajo para que puedas ver todo lo que ocurra, y te repito que solo lo hago por ti, si no quieres no tienes más que decirlo”, me abrazó y me dijo “si cariño realmente quiero que lo hagas, y si por lo que fuese tú, o yo no lo disfrutásemos no lo volveríamos a hacer, ¿de acuerdo?”, “de acuerdo le dije. Mañana te llamaré para decirte más o menos a la hora que llegaré con Luis para que te sitúes en la cocina, de donde no podrás salir para nada, el tiempo que el este aquí”.
    
    Al día siguiente, camino de casa, Luis me pregunto si Juan se había marchado a lo que le respondí que si, me invitó a una copa y acepté, ya en el bar, fui un momento al baño, y llamé a Juan, solo le dije, “en 20 minutos estoy en casa”. Cuando salimos del bar le propuse a Luis ir a ...
    ... casa a tomar otra copa a lo que aceptó de inmediato, cuando llegamos a casa pasamos directamente al salón. le puse la copa y puse la música muy suavito.
    
    Le hice saber a Luis que me iba a poner más cómoda pues ya no saldría de casa, y fui a la habitación que ya previamente había acondicionado, me desnudé por completo, y me puse un tanguita de color rosa, y un sujetador de encajes totalmente transparente también de color rosa, y encima una bata casi transparente, del mismo color, me di cuenta que Juan había puesto unos condones en cada mesilla de noche, cuando los vi no pude por más que sonreír.
    
    Cuando llegue al salón Luis estaba dando un trago a la copa y cuando me vio casi se atraganta, se puso de pie, y como queriendo saber cuáles eran mis intenciones, simplemente abrió los brazos, invitándome a entrar en ellos, yo que no estaba dispuesta a perder tiempo, me acerque a él muy despacito como titubeando hasta quedar incrustada en sus brazos, me abrazó fuertemente, buscó mi boca, me besó como nunca nadie lo había hecho, jugó con su lengua dentro de la mía, y sus manos empezaron a bajar por mi cuerpo, y yo me empecé a estremecer.
    
    Jamás había estado en los brazos de otro hombre que no fuese Juan, y aquello me gustaba, bueno más que gustar, me encantaba, me hacía estremecer, y enloquecer, Luis metió sus manos por dentro de la bata, y encontró mis pechos a ellos fue y con la boca y lengua en mis pezones me volvía loca, una de sus mano, llegó hasta lo que yo siempre había ...
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