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Intercambio entre hermanas - completo (cap. 06)
Fecha: 28/03/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Abel Santos, Fuente: TodoRelatos
... veía preocupada. Miró hacia las sombras, como buscando una respuesta. Algo se movió en la escalera de caracol y, de sopetón, pareció revivir. »—Vale… no importa… ya nos apañaremos… —dijo y se levantó del sofá de un salto. »Subí a la habitación donde mi familia dormía. Inventé una excusa por si había alguien aún despierto. Por fortuna no fue así. Cogí las llaves de encima de la cómoda y salí de la habitación tan silenciosamente como había entrado. »Cuando bajé y salí al parking al aire libre, Clara ya me esperaba al lado del monovolumen. Apretaba las manos sobre el manillar del carrito del bebé. Parecía ansiosa, tal vez por la calentura o por los nervios. »Desbloqueé el coche con el mando a distancia y nos acomodamos en el asiento de atrás. El carrito del bebé se quedó fuera, la noche era calurosa y no pareció importarle dejar al niño solo. —Seguro que no le importaba porque el marido andaría por allí cerca. Mientras os miraba podía vigilar al bebé. —Ahora lo creo así, pero entonces no pensé en ello, bastante tenía con concentrarme en la madre. —Y… entonces… os desnudasteis, supongo… —No, en realidad ella no se quitó su vestido playero en ningún momento. A mí, en efecto, me sacó el pantalón y los bóxer tirando de ellos tras quitarme las zapatillas con una prisa que me sorprendió. —Estaba cachonda la buena mujer… ¿eh? —Muy, pero que muy cachonda… —repliqué—. Su respiración era tan agitada que tuve miedo de que fuera a asfixiarse. —¡Ostrás! —Se ...
... echó Ana las manos a la cara—. Ahora viene lo bueno… Cuenta… cuenta… —Tras quitarme el pantalón, se giró sobre mí y volvió a comerme la boca mientras me pajeaba de nuevo con suavidad. »Yo la magreaba el cuerpo por encima de la ropa. El vientre, las tetas, la cara, el pelo. Pero a ella eso no debió de parecerle suficiente, porque enseguida me tomó la mano y me la llevó a su vulva. —Guau… ¿Y qué sentiste al tocar un coño por primera vez? —Ufff... Fue mágico, te lo aseguro… —repliqué—. Lo primero que noté fue el calor que salía de aquella hendidura. Después, cuando empecé a tocarle por dentro de los labios, la suavidad de aquella piel me transportó al mundo de las fantasías. ¡Jamás he tocado algo tan maravilloso como la piel interna del coño de una mujer! —Te creo… —dijo y soltó una carcajada—. Te gustan los coñitos, ¿eh? —Me enloquecen, te lo aseguro… pero volvamos al tema… »La acaricié con mucha suavidad, tenía la sensación de que si hacía fuerza sobre aquella piel de seda le causaría dolor. Ella abría las piernas y se me ofrecía por completo. Sin embargo, debió de notar mi falta de experiencia y al fin me dijo con un suspiro: »—¿No vas a… meterme un dedito… ahí dentro…? ¿No te gusta…? »Me sorprendí, no imaginaba que eso fuera posible… Lo creerás o no, pero entonces yo no sabía que a las chicas os gusta que os metan cosas ahí… me refiero a cosas diferentes a la… la… ya sabes… —Tranquilo —dijo Ana—. Ya lo he pillado. —Total, que tuve que soltar ...