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Aventura casual con una tetonasa
Fecha: 03/04/2026, Categorías: Hetero Autor: skyfit, Fuente: CuentoRelatos
... para taparlo, pero era imposible. Me quede paralizado unos segundos, pero inmediatamente mi instinto animal se activó, alargue la conversación lomas que pude. Sus acentos parecían de venezolanas, cubanas o colombianas y una pisca de criollada limeña. Eran absolutamente sexys al 200%, no podía creerlo, se llamaban Alejandra (la alta) y Xiomara. Conversaba intensamente con ellas, pero oh sorpresa Alejandra era más entusiasta, ahí me di cuenta. Ellas buscaban lo mismo que yo, la menos Alejandra sí. No dude demasiado les invite un café de 5 minutos, toda la plata se las iba regalar a ellas, que me importa, pedí el más caro, la mesa más cara, a la mierda. Alejandra hacía que me vuelva loco cada minuto, solo pensaba ver esos dos mundos. La bombardeaba de halagos y risas. No podía dejarla escapar, hasta les dije que era el jefe de una empresa, todo era válido, ni siquiera escuchaba lo que decían. Mas tarde los roses, toquecitos, manitas, abrazos crecían en medio de la lluvia de halagos. Había preparado frases esculpidas con el corazón para regalarlas a María Elisa, todas, todas las regale a Alejandra hasta la última migaja, no quería guardar recuerdos de ella. Tome su mano en medio de palabras hermosas y se las baje a mi muslo, y ¡buah! Rocé su muslo apropósito, ella me miro con agrado. No sé cuánto tiempo habrá pasado. El mozo me trajo la cuenta, bueno ya era hora de que empiece el juego, el ritual de apareamiento. Me hice al tonto fingí que no tenía mi tarjeta: «No ...
... encuentro mi tarjeta, creo que la tengo en mi mochila.», y saque las cosas que tenía en la mochila y las puse en la mesa, y llego la magia: Saque un regalo que iba dar a María Elisa, una flor de cristal con nieve y una casita adentro, salió como una estrella de mi mochila. Alejandra y Xiomara se quedaron pasmadas. Lo había comprado desde mucho antes, lo tenía en la mira desde mucho antes, pero no me importaba, estaba dispuesto a votarlo a la basura esta noche. —¿Y eso?, que cosita tan hermosa —hablo sorprendida Xiomara. —Es lo más hermoso que he visto —dijo con los ojos sorprendidos Alejandra. —¿Lo quieres? ¿Te lo regalo?… No lo necesito —En serio —Hablaron las dos como dos niñas. Tratado de explicarse porque lo hacía. —Espera… Se los doy, pero con una condición. —¿Cual? —Me pueden acompañar a tomar un hotel, hay un hotel cerca que no acepta hombres, si voy con Uds., me aceptaran rápido. Solo quiero que me den la llave y luego ya se pueden ir. Ambas se miraron los ojos, no sé qué habrán pensando, pero al final aceptaron, con el: «Solo te acompañamos a la puerta, después nos vamos…». Nos fuimos los tres, me puse romántico empedernido, un abrazo por el día de la mujer era infaltable en el paseo. Perfecto, ya conseguí el cuarto, subí a abrirlo deje ahí mi mochila, y bajé, estábamos en la puerta del hotel, ya les estaba diciendo un: “adiós cuídense…» pero el ellas me decían con los ojos: ”¿y el regalo?”… jajaja. —Ahhh perdón, ¿el regalo?, jajaja, me ...